Ministro de Salud, por su culpa pueden morir


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El Ministerio de Salud, por derecho tutelar a vida y salud de la población según Constitución de la República de Guatemala en artículos 2, 4, 94, 95, 96, Código de Salud, etc., por la gratuidad de los servicios no puede dejar desprotegidos a los pacientes a Unaerc. Pero como así funcionan las cosas en Guatemala, a estos gobiernos les importa un comino la población, la salud y la seguridad de los ciudadanos.

Roberto Arias


Unaerc y la Fundación de Amor son dos entidades unidas en cooperación para atender a los Pacientes Renales en Guatemala. La fundadora de Fundación de Amor es paciente renal y debido a su propia enfermedad creó la institución, contra viento y marea. La fundación pertenece en realidad, a los pacientes renales de Guatemala. La Fundación de Amor es una entidad privada sin fines de lucro que trabaja para mejorar las condiciones y calidad de vida de quienes padecen insuficiencia renal crónica en Guatemala. Brindan información y asistencia a todas las personas, para que obtengan la mejor atención médica en nuestro país.

La contraparte, del Estado de Guatemala, es Unaerc –Unidad nacional de atención al enfermo renal crónico-. Unaerc es la primera UNIDAD especializada en la República de Guatemala, se considera la UNIDAD con mayor concentración de pacientes a nivel latinoamericano y está posicionada entre las mejores de la región.

El Consejo de Administración de la Unaerc es la autoridad administrativa superior, único órgano competente para la toma de decisiones trascendentales para su administración, el cual se conforma por representantes del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, y por representantes de la Fundación de AMOR. 

El problema básico en este álgido momento es la inasistencia de los miembros representantes por parte del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social del Consejo de Administración de Unaerc para la toma de decisiones, las cuales son urgentes y críticas, dentro de las cuales están, la firma de un Convenio de Cooperación Financiera con el Ministerio, apegado a las necesidades financieras y de asistencia médica reales de la Unaerc, y no de forma antojadiza. La Unaerc y la Fundación Amor han logrado mantener la atención a los pacientes renales a partir de noviembre de 2012, a pesar de que los miembros de Salud Pública no se han hecho presentes para firmar el nuevo convenio de cooperación entre la Fundación de Amor y la Unaerc, con resistencia a las constantes convocatorias urgentes que se les ha hecho desde esa fecha.

La Fundación de Amor y la Unaerc han funcionado con eficiencia, absoluta transparencia y con efectiva preocupación por que todos los pacientes con insuficiencia renal crónica cuenten con la mejor atención médica gratuita.

Las preguntas pertinentes en este caso son: 1) ¿Por qué razón Jorge Villavicencio, el actual Ministro de Salud, se resiste a firmar el nuevo convenio de cooperación entre las instituciones? 2) ¿Por qué razón el ministro de Salud actual tiene como asesor a Douglas Guerrero, a quien Sandra de Colom metió a la fuerza como gerente de UNAERC para quedarse con la institución, como parecen querer hacerlo Villavicencio y Guerrero ahora?  3) ¿Dejarán morir a los pacientes renales de Guatemala por su voracidad? 

Como se ven las cosas y la crasa irresponsabilidad del Ministro y del Ministerio, ¿Será que los pacientes renales tendrán que decir a Otto Pérez y a Jorge Villavicencio: “Quienes vamos a morir os saludamos”?