Ministra de Defensa renuncia y critica matanza de manifestantes


La ministra de Defensa malgache dimitió hoy en protesta por la muerte de 28 personas en la violenta represión de una manifestación el sábado por la guardia presidencial en Antananarivo, donde miles de personas rindieron hoy homenaje a las ví­ctimas.


La comunidad internacional seguí­a con sus esfuerzos para evitar que la situación degenerara aún más y organizar un diálogo entre el alcalde de la capital Antananarivo destituido, Andry Rajoelina, y el presidente, Marc Ravalomanana.

«En este periodo de crisis polí­tica, apoyo moralmente a todas las familias que sufrieron pérdidas», afirmó la ministra de Defensa dimisionaria, Cécile Manorohanta, en un comunicado difundido hoy por la mañana por la cadena privada Radio Antsive, agregando que «como madre, no acepto esta violencia».

«Después de todo lo ocurrido, he decidido no seguir formando parte de este gobierno», agregó.

Un consejo de ministros nombró hoy por la mañana a su sucesor, el vicealmirante Mamy Ranaivoniarivo, hasta entonces director del gabinete militar ante la presidencia.

La guardia presidencial malgache mató a por lo menos 28 personas e hirió a 212 el sábado en Antananarivo, durante la dispersión de una manifestación convocada por el alcalde destituido de la capital, Andry Rajoelina, enzarzado en un pulso polí­tico con el régimen del presidente Marc Ravalomanana.

Con estas ví­ctimas asciende de 96 el número de muertos en la ola de violencia que sacude al paí­s desde que el 26 de enero comenzó un pulso polí­tico entre Rajoelina y Ravalomanana.

El tiroteo del sábado provocó el rechazo de los habitantes de la capital. Hoy a mediodí­a, más de 5 mil personas se concentraron en la plaza 13 de mayo donde estuvieron expuestos los ataúdes de cuatro de las ví­ctimas.

Poco antes, la multitud habí­a acompañado los féretros en una procesión que partió de un gimnasio adyacente al estadio municipal donde se organizó una ceremonia ecuménica ayer.

«En mi opinión, esto es demasiado. Hasta el sábado siempre fui neutral, pero ya no», explicó Thaina Randrianalison, un estudiante de 26 años de la Escuela Nacional de Administración Malgache (ENAM), que integraba el cortejo.

En la plaza 13 de mayo, lugar histórico de los opositores donde Rajoelina lleva a cabo sus mitines, cuatro ataúdes fueron colocados sobre una tarima. Las fotos de ocho ví­ctimas fueron fijadas en carteles y varios altoparlantes difundí­an cánticos.

Rajoelina, que se autoproclamó a cargo de la gestión del paí­s, se ha hecho portavoz del resentimiento de una parte de la población afectada por las dificultades económicas y defensora del respeto de las libertades públicas.

El subsecretario general de Naciones Unidas encargado de Asuntos Polí­ticos, Hailé Menkerios, debí­a reunirse hoy con Rajoelina, según fuentes próximas al alcalde destituido.

La Unión Africana anunció por su parte el enví­o inminente de un emisario, el antiguo ministro de Relaciones Exteriores de Costa de Marfil Amara Essy.

Hoy, la prensa malgache exponí­a su indignación casi unánime: «Baño de sangre», «matanza», «carnicerí­a», eran algunos de los titulares.