Entre 6 mil y 10 mil manifestantes marcharon hoy en Bruselas para protestar contra el alza del costo de vida, en el marco de una semana de acción organizada en toda Bélgica por los grandes sindicatos del país.

Durante los cuatro días de manifestaciones en las principales ciudades del país (Lieja, Amberes, Mons, Namur, Arlon, Hasselt y Brusela), unas 80 mil personas salieron a las calles, es decir dos veces más de lo esperado por los sindicatos.
El jueves, bajo una fuerte lluvia, fueron 10 mil personas, según los sindicatos, y 6 mil, según la policía, las que se dieron cita en el centro de la capital belga.
«Gano menos de mil euros par mes con mi pensión por invalidez. Como una sola vez por día, estoy al límite porque todo ha aumentado», explicó Regine, de 54 años, al justificar su presencia en la movilización.
Muchos manifestantes defendieron la indexación automática de los salarios a partir de la inflación, un sistema prácticamente único en el mundo que estiman amenazado.
Ubicada en 5,21% interanual, la inflación alcanzó en el mes de mayo su nivel más alto de los últimos 23 años en Bélgica.
Las movilizaciones fueron organizadas por el frente sindical CSC-FGTB-CGSLB con el objetivo de mantener la presión sobre el gobierno para que se ocupe en serio de los problemas de poder adquisitivo de la gente.
Regine,
manifestante