El sismo que asoló China hoy la provincia de Sichuán causó al menos 7 mil 650 muertos, anunció el gobierno central, citado por la agencia estatal de noticias China Nueva y la televisión. Un balance dado a conocer por el Centro Nacional de Socorros a las ocho de la mañana (hora de Guatemala) señala esta cifra mortal.
Preliminarmente, sólo se habían confirmado cinco muertes, pero rápidamente la cifra subió a 107 decesos. Pocas horas después, el saldo mortal creció a una velocidad exponencial.
El sismo afectó también las provincias de Gansu y Yunán y el municipio autónomo de Chongqing, indicó el ministerio.
El epicentro del sismo, de magnitud 7,8 en la escala de Richter, se localizó en el distrito de Wenchuan, a 93 km al noroeste de Chengdu, la capital de la provincia de Sichuán.
China Nueva había anunciado antes que unos 900 estudiantes podrían encontrarse bajo los escombros en Sichuán, tras el sismo.
El primer ministro chino Wen Jibao, describió hoy el potente sismo que sacudió el sudoeste del país como un «desastre» y pidió «calma y valor» a la población en una entrevista por televisión.
«Frente al desastre, lo más importante es la calma, la confianza, el valor y una dirección fuerte», declaró el jefe de gobierno en el avión que lo trasladaba a Sichuán.
«Estamos frente a un desastre importante», sostuvo.
Wen indicó que el gobierno central instó a los gobiernos locales y provinciales a estar en primera línea de las tareas de rescate.
Un reportero del informativo de CCTV en Chengdu afirmó que la población salió a las calles tras la sacudida, pero que el transporte público y el suministro eléctrico seguían funcionando.
Cuando se le preguntó si había heridos en la ciudad, el periodista respondió: «Todo parece estar bien».
El epicentro del sismo, ocurrido pasada la medianoche (en Guatemala), fue localizado a 93 km de Chengdu, capital de la provincia Sichuan y donde viven más de 10 millones de personas, según el Instituto Nacional de Geofísica de Estados Unidos (USGS).
«Filas enteras de casas» se derrumbaron en una ciudad situada cerca del epicentro del sismo, Dujiangyan, informó la prensa oficial citando a responsables locales.
La ciudad de Dujiangyan tiene una población de 600 mil habitantes.
El presidente Hu Jintao, por su lado, ordenó «los mayores esfuerzos para rescatar a las víctimas del temblor».
El ejército fue movilizado para «asistir al gobierno local del distrito de Wenchuan a evaluar la situación y ayudar en las tareas de rescate», explicó a China Nueva Tian Yixiang, un oficial del Ejército Popular de Liberación, miembro del departamento de situaciones de emergencia.
Tras el sismo, las autoridades chinas cerraron de forma temporal el aeropuerto internacional de Chengdu, añadió China Nueva.
En Pekín se produjo un temblor de una magnitud de 3.9.
La represa de las Tres Gargantas, sobre el río Yangtzé, en el centro del país, no fue dañada por el sismo, indicó un responsable citado también por China Nueva.
La Administración encargada de los sismos desmintió haber alertado contra nuevos temblores en Pekín, como dijo en un primer momento el Diario del Pueblo en su página web.
El temblor se sintió incluso en Shanghai, Hong Kong, Bangkok, Hanoi y Taipei, indicaron residentes, aunque tampoco se dio parte de víctimas.
«Hubo una fuerte sacudida y sufrí un leve mareo», dijo Lilian Wu, empleado de marketing que trabaja en la planta 37 de la Torre Jinmao en Shanghai.
China Nueva precisó que el terremoto fue de 7,8 en la escala de Richter. El USGS, que emplea una escala diferente, dio la misma medida después de hacer una revisión.