Más de 3.000 indocumentados centroamericanos están varados desde hace dos semanas en el municipio de Tenosique, del estado mexicano de Tabasco (sureste), sin que puedan regresar a su país por falta de recursos económicos, informó hoy la prensa local.
El coordinador de la Casa del Migrante de Tenosique, Fray Blas Alvarado Jiménez, pidió a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México que intervenga ante el Gobierno federal para que les dé ayuda.
El activista humanitario pidió alimentos para los más de 3.000 ciudadanos procedentes de varios países de Centroamérica que no pueden retornar a sus lugares de origen.
Los migrantes quedaron en el abandono luego que la empresa Chiapas-Mayab suspendió, el 27 de julio pasado, las operaciones de sus ferrocarriles en el sureste de México por falta de apoyo del gobierno federal para hacer reparaciones a las vías férreas.