Miles de esclavos en Darfur


Unos miembros de la misión de paz de la ONU en Sudán, en donde los ejércitos y los milicianos han sometido a la población, al punto de convertirlos en esclavos. FOTO LA HORA: AFP TIM MCKULKA.

Las fuerzas sudanesas y sus milicias aliadas secuestraron y mantienen como esclavos, inclusive con fines sexuales, a miles de hombres, mujeres y niños en la provincia de Darfur, una región en guerra civil en el oeste de Sudán, según un informe de organizaciones humanitarias difundido el miércoles.


Unos refugiados sudaneses en Rumaní­a, en donde residen tras salir huyendo de las vejaciones a los derechos humanos cometidos en su paí­s de origen. FOTO LA HORA: AFP ADI PICLISAN.

El Consorcio de Darfur, que agrupa unas cincuenta organizaciones con sede en ífrica o consagradas a este continente, afirma que por primera vez tiene pruebas de que durante los ataques lanzados en la región en conflicto desde 2003 han sido secuestrados hombres y niños para trabajar en el campo.

Pero la mayorí­a de las personas secuestradas son mujeres y niñas, que son ví­ctimas de violaciones o están obligadas a contraer matrimonio. También se las utiliza como esclavas sexuales o para realizar las tareas domésticas de los soldados en Jartum, añadió.

Un portavoz del ejército sudanés, Sawarmi Jaled, ha declarado a la AFP que este «informe ni siquiera se merece que lo comente».

«Los Janjawids, las tropas sudanesas y otras milicias progubernamentales han recurrido a los secuestros, así­ como a la tortura, al asesinato de civiles, a la destrucción de pueblos y a otros abusos en aplicación de una polí­tica de purificación étnica» de los grupos no árabes, según el informe.

Después repoblaron la región de personas de lengua árabe, incluidos los nómadas procedentes del Chad, de Ní­ger, de Mali y de Camerún, prosigue el documento.

Según la ONU, en el conflicto de Darfur han muerto cerca de 300.000 personas y 2,7 millones se han visto obligadas a abandonar su domicilio desde febrero de 2003, fecha en la que los rebeldes se sublevaron contra el poder central de Jartum para reclamar una división de los recursos y del poder.

El gobierno, muy criticado por Occidente por la brutalidad con la que reprimió la rebelión, reconoce sólo 10 MIL muertos.

La Corte Penal Internacional (CPI) acusa al presidente sudanés Omar el Bechir de querer aniquilar a varias tribus, y la investigación realizada por las ONG entre 2006 y 2008 establece que es «verosí­mil que miles» de miembros de las mismas hayan sido secuestrados y sometidos a esclavitud.

También han sido capturados miembros de las tribus Fur, Masalit y Zaghawa, así­ como otros grupos no arabistas durante los ataques lanzados por las fuerzas sudanesas contra las localidades de Darfur.

«Nos utilizan como esposas para la noche y el dí­a, trabajamos todo el tiempo preparando comida, yendo a buscar agua o recogiendo leña para el fuego», explica una mujer no identificada citada por el informe, que afirma haber sido raptada por los soldados.

«Me han golpeado regularmente y me han obligado a ocuparme de sus animales, me tratan muy mal y también a los otros niños. No dejan de decirnos que no somos seres humanos», afirma un niño obligado a trabajar para los Janjawids, citado por el documento.

«Es necesaria una acción urgente para evitar otros secuestros (…) y obtener la liberación de los que todaví­a están retenidos», subraya Dismas Nkunda, copresidente del Consorcio de Darfur.

El informe pide a la fuerza conjunta de la ONU y la Unión Africana a desplegar la totalidad de sus efectivos en Darfur y ampliar su mandato para autorizar la utilización de la fuerza para proteger a los civiles.

También pide a Jartum que desarme y desmantele sus milicias y juzgue y castigue a los responsables de los secuestros.