Temor entre la población de Villa Nueva han generado supuestos integrantes de pandillas juveniles denominadas maras que operan en ese sector.
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Datos estadísticos que arrojan las investigaciones del Ministerio Público confirman que un aproximado de mil pandilleros de la Mara Salvatrucha y Mara 18 efectúan una serie de actos al margen de la ley. Entre los ilícitos resaltan las extorsiones, robos, violaciones y asesinatos; las acciones de los antisociales han llevado a los pobladores del municipio al sur de la ciudad a emigrar hacia otras regiones.
«Hemos logrado la captura de varios supuestos pandilleros que han sido llevados a juicio oral y público hasta ser sentenciados; pero existe el problema que no se puede continuar con las investigaciones debido a que muchas de las personas afectadas no declaran por temor a represalias» comentó el fiscal distrital Edwin Marroquín.
Marroquín mencionó que en las colonias San José Villa Nueva, Ciudad del Sol, El Mezquital, Santa Isabel y el centro del municipio en los últimos días se han convertido en tierra de mareros y desocupación de viviendas por parte de sus antiguos habitantes.
«Se ha coordinado con las fuerzas de seguridad para realizar los operativos en busca de los pandilleros, pero se captura a unos y surgen nuevos líderes que mantienen atemorizada a la población», refiere.
El investigador del MP expresó que el año recién pasado enfrentaron debate oral y público líderes y jefes de la Mara Salvatrucha y Mara 18 que operan en Villa Nueva, ejemplo de eso es el caso de Jorge Mario Díaz Granados, que fue condenado a 160 años de prisión por dos asesinatos consumados y tres asesinatos en grado de tentativa.
Sociólogos refieren que las pandillas juveniles denominadas maras han surgido como consecuencia de la desintegración familiar, la falta de capacidad de las fuerzas de seguridad para capturar a los individuos que violan la ley y en general la falta de programas efectivos por parte del Estado para reformar a los jóvenes que deciden delinquir para poder subsistir o por elevar su ego.
Las fuerzas de seguridad coinciden en indicar que la mayoría de enfrentamientos entre pandilleros que alcanzan a los pobladores honrados se producen por riñas de liderazgo, problemas con las drogas y tenencia de armas de fuego.
Los asaltos a comercios y a buses del servicio urbano y extraurbano se han convertido en Villa Nueva en hechos que a diario la población tiene que enfrentar sin dejar de lado las extorsiones que se hacen directamente a los habitantes que a cambio de no ser asesinados tienen que cancelar hasta Q5 mil.
El investigador del MP reiteró el llamado a la población para que no se deje intimidar y acuda a las dependencias respectivas a denunciar todo tipo de acción que ponga en peligro su integridad física y psicológica.