Los Tigres de Detroit se encontraban en medio de una práctica previo a la Serie Mundial cuando el comediante George López se presentó para conversar cerca de la caja de bateo. Casi de inmediato, Miguel Cabrera se acercó para bromear.
El venezolano está disfrutando como nunca esta postemporada.
«Le encanta divertirse», dijo su compañero de equipo Quintin Berry. «Está feliz consigo mismo. Le encanta este momento, toda la camaradería. No me sorprende que se ponga a bromear con George, ya que esa es su forma de ser».
El primer ganador de la Triple Corona en 45 años disfruta por igual batear y bromear.
Los fanáticos saben del talento de Cabrera, con sus descomunales jonrone. Pero los Tigres también le tienen cariño por otra faceta.
Cabrera es tímido frente a una cámara o un micrófono, pero el tercera base es dueño de una personalidad muy jovial que ayuda a que el equipo se mantenga animado.
En el momento cumbre de su carrera, a los 29 años, Cabrera es meticuloso con su disciplina diaria. Pero también se cuida de no tomarse las cosas demasiado en serio.
«Esta es una profesión, pero no deja de ser un juego. El béisbol es un gran deporte y hay que saberlo disfrutar», dijo Cabrera recientemente. «Hay que divertirse cuando sales a jugar. Claro, hay que tener seriedad al mismo tiempo, pero yo creo que el poder relajarse antes de un juego o entre los innings te permite jugar bien. Así he sido siempre desde que jugaba de niño».
Cabrera y los Tigres pondrán en marcha la Serie Mundial el miércoles.
Para el venezolano, será su primer Clásico de Otoño desde que era un novato de 20 años en 2003, edición en la que sus Marlins de la Florida vencieron a los Yanquis de Nueva York.
Cabrera se desempeñó en varias posiciones durante esa postemporada, en la antesala, el jardín izquierdo, el derecho y hasta tres innings como torpedero.
Luego que fue traspasado a los Tigres antes de la temporada de 2008, Cabrera quedó fijo como primera base. Después de todo, Detroit le adquirió por su bate, no su guante.
«Ya era un tremendo bateador antes que le diéramos el contrato», dijo el manager Jim Leyland. «Aquí, nadie tuvo que enseñarle nada sobre bateo a Miguel Cabrera».
Pero incluso los Tigres deberían estar aturdidos por el nivel que Cabrera alcanzó esta temporada: Su promedio de .330, más los 44 jonrones y 139 empujadas, le permitieron convertirse en el primer ganador de la Triple Corona desde 1967.
«Le dije que un latino ganador de la Triple Corona es igual de impresionante que tener a un presidente negro», dijo López en su visita el sábado.
Durante la recta final de la carrera por la Triple Corona, Cabrera hizo todo lo posible para neutralizar la inmensa presión y atención en torno a su figura.
«Me olvidaba del béisbol al llegar a casa», dijo Cabrera. «Me ponía a ver películas … jugaba con mis hijos, trataba de olvidarme del béisbol durante un ratito».
Si bien es afable con sus compañeros, Cabrera no se siente tan cómodo al hablar con la prensa, sobre todo cuando tiene que hablar de sí mismo. No ha pasado mucho tiempo desde que estuvo a punto de desperdiciar su talento cuando fue detenido previo al inicio de los entrenamientos de primavera en 2011 por conducir en estado de ebriedad.
El gerente general Dave Dombrowski dijo que Cabrera se ha esforzado para voltear la página en cuanto a sus problemas fuera del terreno.
«Ha madurado muchísimo», indicó Dombrowski. «Cuando eres joven, se tiene que aprender de las lecciones y la única manera de hacerlo es a través de experiencias. Eso es lo que él ha hecho. Se nota que está tranquilo. Ha madurado como padre y como líder del equipo».
CON TIEMPO
Los próximos días quizá se sientan como algo conocido para el piloto de Detroit Jim Leyland.
Los Tigres tendrán que esperar un poco antes de que arranque la Serie Mundial. Detroit obtuvo el banderín de campeón de la Liga Americana el jueves, luego de barrer a los Yanquis de Nueva York en cuatro partidos. Ahora, los Tigres no jugarán sino hasta el próximo miércoles, cuando abran la Serie Mundial como visitantes frente al campeón de la Liga Nacional que se decide entre San Luis y San Francisco.
En 2006, los Tigres de Leyland barrieron a Oakland en la serie de campeonato de la Liga Americana que terminó el 14 de octubre. Sin embargo, la Serie Mundial no empezó sino hasta el 21 de octubre, y Detroit perdió ante San Luis en cinco partidos.
«No creo que la tregua entre nuestra serie de playoff y la Serie Mundial haya contribuido en nuestra contra en 2006», dijo Leyland recientemente. «Ahora, eso para no quitarle mérito a los Cardenales de San Luis. Pero de repente, nuestra emoción fue de estar muy alto a nada, mirándonos los unos a los otros durante seis días sin algo de acción. Eso es difícil».
Los Tigres han planificado entrenamientos en el Comerica Park de sábado a lunes. La gran pregunta ahora es cómo afectará el descanso a la rotación titular de Detroit, que tiene un promedio de carreras limpias permitidas de 1.02 en lo que va de postemporada.
Los Tigres pasaron tranquilamente sobre los Yanquis, con sus lanzadores titulares permitiendo apenas dos carreras en la serie. Justin Verlander ha hecho tres aperturas en los playoffs, permitiendo sólo dos carreras —en la primera entrada de su primera aparición en el montículo y la novena entrada de su más reciente apertura.
De continuar esta tendencia, Detroit debería ser muy difícil de vencer, especialmente con una ofensiva que por fin empezó a producir cono ocho carreras en el cuarto partido en contra de los Yanquis.
Verlander era un novato en 2006, y el equipo no volvió a llegar a los playoffs hasta el año pasado, cuando los Tigres perdieron en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. El derecho estelar puede ahora apreciar el periplo un poco mejor que en 2006.
«Es diferente porque aquello lo hizo parecer sencillo. Estuvimos adelante todo el año», dijo Verlander. «Uno tiene una mejor apreciación de lo difícil que es llegar aquí».
Los Tigres necesitaron superar a los Medias Blancas de Chicago a finales de la temporada para llevarse la División Central de la liga por segundo año consecutivo. Una vez en postemporada, el pitcheo los ha impulsado —con la excepción de un par de problemas del cerrador dominicano José Valverde.
El jovial Valverde permitió cuatro carreras en el primer encuentro de la serie de campeonato de la Americana y no ha vuelto al montículo desde entonces. Phil Coke salvó los siguientes dos encuentros.
Leyland se ha mantenido firme en que Detroit todavía podría necesitar Valverde para salir de algún problema.
«No es sólo una persona. … Necesitas de todos», dijo Valverde. «Estaré listo para la Serie Mundial».
El grupo de lanzadores ha trabajado tan bien que los toleteros Miguel Cabrera y Prince Fielder no han tenido que cargar con el peso. El venezolano Cabrera, el ganador de la Triple Corona de la Liga Americana, conectó cuadrangular al final contra los Yanquis, pero los Tigres habían podido ganar a pesar de una ofensiva que por momentos no respondía.
«Fister y Scherzer han estado dominantes desde el receso por el Juego de Estrellas. Entonces, si uno le suma a Verlander, tienes tres abridores de primera y todos están lanzando así», dijo el receptor Gerald Laird. «Eso puede ser difícil para cualquier equipo en cualquier serie».
Los Tigres están ahora a tres victorias de su primer título de Serie Mundial desde 1984, y sus cuatro abridores se ven muy capaces de lograrlo.
«Todos estamos jugando muy bien y ejecutando lanzamientos cuando lo necesitamos», dijo Scherzer. «Eso es lo que lo hace peligroso».
Valverde
José Valverde realizó algunos lanzamientos durante la práctica de Detroit, luego regresó al dugout tan animado como siempre.
El papel del dominicano en la Serie Mundial aún no está claro, pero al pitcher derecho parece no importarle.
«No me importa. Todo lo que quiero es ser campeón», comentó. «Si tuviera que ser abridor, lo haría».
Valverde ha sido el cerrador de Detroit durante tres años y no echó a perder ninguna oportunidad de salvamento durante todo el 2011, pero esta postemporada ha sido una pesadilla. Perdió el cuarto juego de la serie divisional contra Oakland y permitió cuatro carreras en el primer duelo de la serie de campeonato de la Liga Americana contra los Yanquis de Nueva York. Los Tigres ganaron ese juego y barrieron la serie, pero Valverde no ha sido utilizado desde entonces.
La Serie Mundial inicia el miércoles contra San Luis o San Francisco. Valverde se declara confiado en que ha realizado los ajustes mecánicos necesarios, y el mánager Jim Leyland parece sentir lo mismo.
«Pienso que todos están exagerando mucho la situación de Valverde. Valverde va a estar listo. No hay nada malo con Valverde. Va a estar bien», agregó Leyland. «
«Saqué provecho de esto. Nadie quería que lo pusiera a lanzar, pero todos me preguntan todos los días si va a ser el cerrador. No sé qué esperan, pero yo simplemente voy a ver qué sucede», señaló.
Leyland apeló a otras opciones después de que Valverde se desplomó ante los Yanquis. El zurdo Phil Coke obtuvo dos salvamentos.
El enfoque más flexible con respecto a las últimas entradas permitió a Leyland utilizar a Coke en momentos cruciales contra la alineación de Nueva York que tiene bastante poder ofensivo zurdo.
Contra los Cardenales o los Gigantes, Valverde podría regresar a su viejo papel. Aparte de Coke, las principales opciones de Detroit en el relevo incluyen a los derechos dominicanos Joaquín Benoit, Octavio Dotel y Al Alburquerque. Benoit ha tenido dificultades para mantener la bola en el parque esta temporada.
«En ocasiones el out más importante se registra en la séptima entrada u octava, no siempre en el noveno episodio», dijo Leyland durante la serie contra Nueva York.
«Es por eso que cuando comienzas a ir en comitiva, eso es lo que significa ‘comitiva’. Uno dice, ‘éste es el out más importante que debo conseguir. Utilizaré mi bala ahora y ya veré después»’, explicó el manager.