Organizaciones pro migrantes realizaron esta mañana una representación del Vía Crucis, a manera de comparación con el sufrimiento que deben pasar los migrantes en su camino hacia los Estados Unidos, que siguen siendo víctimas de persecución y malos tratos, mientras esperan una reforma migratoria o el beneficio de un estatus de protección temporal.
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Juan Luis Carbajal, de la Pastoral de Movilidad Humana, dice que pese al cabildeo que se realiza en Estados Unidos por una reforma migratoria, los inmigrantes siguen viviendo un “tormento” en la búsqueda del “sueño americano”.
Carbajal indica que el sufrimiento de los migrantes no termina, y más bien se ha recrudecido con el crimen organizado y las autoridades migratorias, aunque se sigue insistiendo y realizando pequeños cambios que han mejorado las condiciones de los migrantes que desean alcanzar el sueño americano.
Además, señala que en el tema de la reforma migratoria existe un doble discurso, primero en decir que se está a favor de los migrantes, pero por otro lado se observa el aumento de las deportaciones, “las deportaciones frenan las posibilidades de las personas”, dijo Carbajal.
Según el entrevistado la migración nadie la detiene, “así militaricen todas las fronteras, la migración continuara, encontrando nuevas formas para ingresar a los Estados Unidos” y mientras la famosa reforma migratoria llega, los migrantes siguen trabajando para sostener a sus familias, pero se está a la expectativa de que se logre este beneficio.
Entre tanto Hilda Morales procuradora adjunta de la Procuraduría de Derechos Humanos, indica que la reforma migratoria es una situación “incierta”, ya que se estaba realizando una incidencia fuerte para obtener el Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en ingles), pero al parecer se bajó la guardia a la espera de la reforma migratoria la cual es “incierta”.
Morales indicó que las condiciones en las que se encuentran los migrantes continúan siendo precarias e inciertas, peligrando su situación no solamente a las deportaciones sino también en los cambios que se pueden originar en la nación del norte.
Además, coincide con Carbajal al indicar que el flujo migratorio no se detiene por las condiciones que tienen los países, en el caso de Guatemala condiciones tan precarias en donde la migración se da por motivos de carácter económico, porque las personas no encuentra modos de vida, entonces se convierte en un problema socioeconómico que expulsa a los connacionales.
Para Elizabel Enríquez de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig), mientras se espera la reforma migratoria, los migrantes siguen en vulnerabilidad, pero si no se tiene una reforma migratoria no habrá un remedio legal ni nada podrá mejorar.
Enríquez indica que las condiciones de los migrantes siguen siendo las mismas de discriminación, racismo, continuando con acciones antimigrante.