Rachida Dati, nombrada hoy ministra de Justicia, fue la revelación de la campaña electoral del nuevo presidente Nicolás Sarkozy y se convirtió a sus 41 años en la primera descendiente de inmigrantes que ocupa un gran ministerio en Francia.
Esta elegante mujer morena, soltera e hija de un obrero marroquí y de una argelina, ha sido conocida por los franceses por ser la portavoz de Sarkozy en su batalla por las presidenciales.
Dati es una mujer llena de diplomas que fue magistrada en 1997. Es presentada a menudo como un ejemplo perfecto de la integración en este país donde una violenta revuelta mostró en 2005 la gran marginación existente en los grandes arrabales poblados por inmigrantes y sus descendientes.
Nacida el 27 de noviembre de 1965, creció en una familia de 12 hermanos, su infancia no fue fácil y tuvo que trabajar desde muy joven.
En 2002, después de escribir en numerosas ocasiones a Sarkozy, Dati consiguió atraer la atención del entonces ministro de Interior, que la sedujo por su personalidad y su proyecto.
Posteriormente, en 2004, siguió a Sarkozy al ministerio de la Economía y regresó con él a Interior entre 2005 y 2006, cuando estuvo a cargo del proyecto de ley sobre la prevención de la delincuencia.
Dati es esta semana la portada del semanario conservador Le Point que titular su número: «La ola Sarkozy».