Michael Caine no es de los que se retira


Con más de 100 pelí­culas a sus espaldas y dos Oscar ganados, a Michael Caine podrí­a perdonársele que contemplara el retiro luego de más de 50 años en la gran pantalla, pero no es un hombre que crea en la jubilación de un oficio que adora.


Aunque en su último papel para el cine el actor de 76 años interpreta a un veterano mago con Alzheimer que tiene que adaptarse a su vida en un geriátrico, Caine dijo que no existe la posibilidad de que en su vida real imite el arte.

El general Douglas «MacArthur decí­a que «los viejos soldados no mueren, sólo se apagan», y quizás es lo mismo con los viejos actores también», dijo Caine a la prensa en Beverly Hills, donde promociona el estreno norteamericano el 17 de abril de su pelí­cula «Is Anybody There?».

«Yo no pienso que uno se retire nunca de las pelí­culas, las pelí­culas te retiran», dijo el comediante. «A veces, si no tienes suerte, te sucede después de tu primera cinta», apuntó.

«Lo que pasa es que si uno dice «me voy a retirar» y luego viene alguien y te ofrece un guión, uno termina sin retirarse», dijo.

«Yo no tengo proyectos de pelí­cula y no los busco. Pero si alguien viene a darme un guión factible, yo voy a trabajar de nuevo. Si no me dan un guión que me guste, me voy a retirar», recalcó el actor.

Pero aclaró que en tal caso «no habrá gran anuncio o fanfarria. Sólo no haré nada, me quedaré en casa y haré lo que siempre hago, que es cocinar, jardinerí­a y escribir».

Recientemente Caine finalizó su trabajo en el thriller británico «Harry Brown», donde desempeña el papel de un militar de la Casa Real que se convierte en justiciero tras la muerte de un amigo. Un papel de «duro» completamente opuesto al de «Is Anybody There?».

Respecto a su papel en esta pelí­cula apuntó: «Ningún guión me habí­a hecho sentir así­. No lloro fácilmente, créanme, y este guión me pareció maravilloso poder hacerlo».

El actor contó que uno de sus amigos habí­a muerto recientemente de demencia senil. «Acababa de ver a alguien luchar cinco años contra la enfermedad, por lo tanto sabí­a exactamente los alcances del Alzheimer y sus sí­ntomas».

Nacido bajo el nombre de Maurice Micklewhite en 1933, Caine creció en un barrio obrero del sudeste de Londres como hijo de una empleada doméstica y un trabajador del mercado de pescado y se enamoró de Hollywood a los cinco años después de ver «Lone Ranger».

Luego de cambiar su nombre, Caine desempeñó una serie de papeles sin crédito en pelí­culas de los años 1950 antes de que llegara la gloria con el clásico «Zulu» en 1964.

Una de las pelí­culas más conocidas del actor – «The Ipcress File» – fue seguida por el filme que lo condujo al estrellato: «Alfie» en 1966″, que le dio la primera de sus seis nominaciones a los premios Oscar de la Academia.

Desde entonces Caine ha aparecido en docenas de pelí­culas aclamadas, interpretando al ladrón Charlie Croker de «The Italian Job» en 1969 o al cientí­fico Jasper en «Children of Men» (2006) de Alfonso Cuarón, hasta el leal mayordomo Bruce Wayne Alfred Pennyworth en las dos últimas entregas de «Batman».

Caine está dispuesto a retomar este último papel si hay una continuación de «El caballero de la noche», pero cree que pasará un tiempo antes de que se vuelva a hacer una pelí­cula sobre Batman, porque el director Christopher Nolan está comprometido en otros proyectos.

Al ser consultado sobre una crisis de nervios de Christian Bale (quien encarnó a Batman) en el rodaje de la nueva versión de «Terminator», Michael Caine aseguró que quedó «estupefacto» cuando se enteró del episodio. Según él, una actitud así­ no corresponde a la personalidad de su compatriota.

Pero el veterano actor reconoció que él también tuvo sus momentos de rabietas en los rodajes y dijo que aún no olvida lo que le enseñó en su dí­a el director James Clavell, quien fuera prisionero de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial, sobre la virtud de saber controlarse a tiempo.

«Desde aquel dí­a, no me enojo más en un plató. Ahora llego a casa y le grito a los hijos», bromeó el actor.