México recibe al presidente Zelaya con todos los honores


El Presidente Constitucional de la República de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales, se encuentra desde ayer martes en México cumpliendo una visita oficial de dos dí­as en donde fue recibido con los honores de Jefe de Estado.

Félix Loarca Guzmán

El Presidente mexicano Felipe Calderón, no solo le expresó solidaridad, sino anunció la decisión de su gobierno de intensificar los esfuerzos diplomáticos para su restitución como el legí­timo gobernante del paí­s centroamericano y para el retorno del orden constitucional, el cual fue alterado por un golpe militar en la madrugada del domingo 28 de junio.

La cálida recepción que el presidente Calderón y los demás funcionarios de México le brindaron al presidente Zelaya, constituye sin duda, un fuerte espaldarazo para la lucha que el derrocado gobernante viene librando para expulsar del poder al gobierno usurpador que encabeza el ambicioso ex militar y empresario derechista, Roberto Micheletti.

Durante las primeras horas de su estadí­a en México, Zelaya ofreció declaraciones a la prensa local e internacional señalando que diez familias de la oligarquí­a de Honduras, son las responsables del golpe de Estado y que el general Romeo Vásquez, jefe del alto mando del Ejército de Honduras, cumplió el triste papel de ejecutor.

Al mismo tiempo y pese a la salvaje represión del régimen golpista, amplios sectores de la población hondureña continúan en las calles exigiendo el inmediato regreso del presidente José Manuel Zelaya y el restablecimiento pleno de la Constitución.

Coincidentemente, también llegó a Honduras el Relator de las Naciones Unidas (ONU) para la libertad de expresión, el jurista guatemalteco Frank LaRue, quien pudo constatar in situ las restricciones que el gobierno de facto ha impuesto a los medios de comunicación independientes. Uno de los casos emblemáticos es el de la Radio Globo, emisora que ha mantenido valientemente su rechazo al golpe de Estado y que constantemente denuncia los numerosos atropellos en contra de los derechos humanos.

El Relator de la ONU, expuso su preocupación por la estrategia impulsada por el régimen de Micheletti de aplicar la ley penal a las estaciones de radio opositoras, lo que significa que se está intentando criminalizar la actividad de los medios de comunicación. La Radio Globo se encuentra en el aire, pero está bajo una amenaza de cierre por el presunto delito de sedición, lo cual configura un nuevo atentado en contra de la libertad de emisión del pensamiento.

Y mientras esto sucede, el mundo civilizado está esperando una acción más enérgica y eficaz del gobierno del presidente Barack Obama para obligar a los golpistas a devolver el poder al presidente Zelaya.