El grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda) en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, donde tiene mayoría absoluta, presentó este fin de semana una propuesta para permitir la eutanasia en la capital mexicana.
«Imponer la vida contra la voluntad de las personas que han visto disminuir su calidad de vida por causa de enfermedades terminales, dolores intolerables y tratamientos médicos que prolongan su agonía, no puede obedecer a ningún calificativo de bien jurídico y es deber de la sociedad y sus representantes facilitar una muerte digna y sin dolor», dijo el diputado Juan Carlos Beltrán, uno de los promotores de la iniciativa, al presentarla.
La propuesta prevé que el paciente pueda manifestar ante notario que su enfermedad es terminal, irreversible y progresiva degenerativa y que decide «no utilizar medios, métodos o instrumentos médicos, quirúrgicos, terapéuticos, químicos y/o farmacéuticos que prolonguen de manera innecesaria su vida».
Esta decisión debe ser autorizada por un Consejo Técnico de í‰tica, dependiente de las autoridades sanitarias.
Los legisladores que impulsan esta iniciativa precisaron que no contempla la eutanasia activa, que permite la utilización de sustancias para acelerar la muerte del enfermo, sino la pasiva, consistente en la suspensión del tratamiento que prolongue innecesariamente la vida, si bien contempla la posibilidad de aplicar cuidados paliativos en caso de sufrimiento.
Esta norma, denominada Ley de Voluntad Anticipada, será presentada esta semana en la Asamblea Legislativa, pero no será discutida hasta el próximo periodo de sesiones, que se inicia en septiembre.
La Asamblea Legislativa, dominada por la izquierda y cuyos diputados fueron elegidos en julio del año pasado, ya ha aprobado las uniones de homosexuales y legalizado el aborto en las doce primeras semanas de embarazo y tiene pendiente una iniciativa para regular y despenalizar la prostitución.
Las dos primeras han sido duramente criticadas por la derecha y por la Iglesia católica y el proyecto sobre la eutanasia puede suponer un nuevo choque con las autoridades eclesiásticas.
En su misa dominical, el cardenal primado de México, Norberto Rivera, dijo que desconocía la propuesta de la izquierda, pero manifestó su rechazo al «suicidio asistido».