México gana oro


Marí­a del Rosario Espinoza ofreció la segunda medalla de oro para México, al ganar la categorí­a de 67 kilogramos en taekwondo femenino.

La mexicana, Marí­a del Rosario Espinoza, campeona del mundo en 2007, obtuvo este sábado la medalla de oro de la categorí­a más de 67 kg del taekwondo femenino de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n-2008, al derrotar en la final a la noruega Nina Solhein.


Este oro se añade al obtenido tres dí­as atrás por su compatriota Guillermo Pérez en la categorí­a -58 kilos masculinos, lo que habla a las claras del buen momento por el que pasa el taekwondo azteca.

«Es un muy buen resultado para el taekwondo de México, es el triunfo del trabajo en equipo que se ha realizado. La medalla es el mérito del trabajo, de mucho trabajo», dijo muy emocionada la mexicana tras el combate.

La joven de 20 años de Guasave, en el estado de Sinaloa, derrotó por 3-1 en el combate decisivo, que tuvo lugar en el Gimnasio Universitario de la capital china, a Solhein, una noruega de origen asiático, de 29 años, cuyo mejor resultado en su carrera habí­a sido el oro en la Copa del mundo en Bangkok 2005 en la categorí­a inmediata inferior.

Esta, a su vez, habí­a ganado por una discutible decisión arbitral a la brasileña Natalia Falavigna, posteriormente medallista de bronce.

Sin embargo, para la ganadora la noruega no fue un rival de fuste en la final.

En el primer asalto, la latinoamericana se puso 1-0 sin que pareciera correr peligro ante la rival. En el segundo se estudiaron y nos es ofendieron, pero en el tercero se pusieron 2-1 rápidamente y sobre el final Espinoza puso un rotundo 4-1, pero fue penalizada con un punto.

Esta última, actualmente estudiante en el Instituto de Deportes Sinaloense y entrenada por José Luis Onofre, el «Profe», al igual que el resto del trí­o olí­mpico mexicano (Idulio Islas en la categorí­a -68 kg es el tercero), proviene de una familia humilde, su padre es pescador, por lo que se beneficia de una beca estatal para continuar su carrera.

«Mi inspiración es mi familia, siempre lo ha sido. Agradezco mucho a mis padres, les agradezco a todos los que me apoyan».

Para llegar al combate decisivo, Espinoza derrotó sucesivamente en esta jornada a la tunecina Khaoula Ben Hamza por 4-0 en octavos de final, a la sueca Karolina kedzierska por 4-2 en cuartos.

Y, en las «semis» antes de llegar al combate con Solhein, le ganó por 4-1 a la británica Sarah Stevenson, que entró a la penúltima instancia tras una reclamación contra la china Chen Zhong, ganadora por 1-0, que fue penalizada con dos puntos por golpear a su rival en la protección de la cabeza, lo que retrasó todo el programa.

«Â¡Todos mis combates fueron finales olí­mpicas!», apostilló la designada «Hija predilecta de Guasave», su ciudad, tras su triunfo mundial, y que tras la victoria de este sábado recibió la felicitación del presidente de México, Felipe Calderón.

Antes de obtener el oro, en México a Espinoza ya la comparaban en rango con la mí­tica velocista Ana Gabriela Guevara.