El clavadista mexicano Yahel Castillo no pudo confirmar su condición de número dos del mundo y favorito al podio en trampolín tres metros hoy y finalizó en un inesperado séptimo lugar.
Logró un total de 462,10 puntos con saltos de 76,50; 75,95; 61,50; 77,00; 89,25 y 81,90.
Ya desde su primer clavado se notó que el mexicano, 21 años, no estaba en su noche y ya no pudo recuperarse en los cinco saltos restantes.
Un decepcionado Castillo no pasó por la zona de prensa tras la competencia.
Así no pudo imitar a sus compatriotas Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, bronce en clavados sincronizados en plataforma de 10 metros.
«Estoy bastante contento. Cometí pequeños errores pero gracias a Dios estoy en la final», decía satisfecho el mexicano tras las semifinales de la mañana.
Pero en la final no lo pudo salvar su extraordinario último salto, el de dos vueltas y media inversas con dos giros y medio al frente.
El mexicano, que fue tercero en la Copa del Mundo-2008 de Pekín, es el único clavadista del mundo que hace ese salto. En la semifinal, esa proeza técnica le supuso obtener la mejor puntuación del sexto y último concurso, 103.35 puntos, para acumular un total de 504.55.