Meteorólogos aportan conocimiento para la protección de la salud pública


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Las complicaciones que representan los fenómenos asociados al cambio climático como las sequías, las inundaciones y las heladas, aumentan los peligros para la salud de las personas en el mundo; profesionales de la meteorología contribuyeron con el documento El Atlas del Clima y la Salud, que ilustra algunos de los problemas más acuciantes para el planeta.

GUATEMALA Agencia CERIGUA

La variabilidad climática y fenómenos extremos como las inundaciones pueden además desencadenar epidemias de enfermedades tales como diarrea, malaria, dengue y meningitis, que matan y hacen sufrir a muchos millones de personas más; el Atlas ofrece ejemplos prácticos de los posibles usos de la información meteorológica y climática para proteger la salud pública.

El refuerzo de la cooperación entre los profesionales de la meteorología y de la salud es fundamental para garantizar la incorporación de información actualizada, precisa y pertinente sobre el tiempo y el clima en la gestión de la salud pública, aseguró Michel Jarraud, Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El Atlas revela que en algunos lugares la incidencia de enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue, la meningitis y el cólera puede multiplicarse por más de 100 entre una estación y otra, además variar de forma considerable de un año para otro, en función de las secuelas del tiempo y del clima.

El número de muertes durante huracanes de elevada intensidad se puede reducir en un 50 por ciento, si los gobiernos introducen mejoras en los sistemas de alerta temprana y de preparación, regional y locales, destaca el documento.

Olas de calor que normalmente se registran solo una vez cada 20 años podrían atacar como promedio cada 2 o 5 años en los próximos años, al mismo tiempo, el número de personas mayores que viven en ciudades, uno de los grupos más vulnerables a los golpes de calor, se cuadruplicará a nivel mundial, lo que representa un reto para los Estados en el ámbito de la prevención.

La adopción de nuevas fuentes de energía doméstica más limpias tendrá el doble efecto de mitigar el cambio climático y salvar la vida de aproximadamente 680 mil niños y niñas cada año gracias a la menor contaminación del aire.

El documento muestra que la relación entre la salud y el clima depende de otras vulnerabilidades, como las creadas por la pobreza, el deterioro del medio ambiente y una infraestructura deficiente, especialmente en materia de agua y de saneamiento.