Esto se debe en parte a que los talibanes han perfeccionado sus técnicas en materia de explosivos, mientras los occidentales han incrementado sus ataques, en medio de un clima de violencia encarnizada.
Un mes antes de las elecciones provinciales y presidenciales del 20 de agosto en Afganistán, las segundas para elegir al jefe del Estado, las tropas británicas y estadounidenses están realizando las más fuertes ofensivas de la guerra, al atacar las bases talibanas en zonas del sur que no habían sido tocadas antes.
El ejército estadounidense se ha referido a reductos de resistencia, pero funcionarios indican que los británicos, cuyas carencias en materia de equipamiento generan gran debate en Gran Bretaña, se han enfrentado a los combates más mortíferos.
El sitio independiente icasualties.org, que calcula las bajas militares en Afganistán e Irak, ha colocado el número de muertos en Afganistán este julio en 48, lo que supera el récord de 46 muertos tanto en junio como agosto de 2008.
En menos de siete meses, 204 soldados extranjeros han muerto en Afganistán, lo que se compara con 294 muertos en todo 2008, 232 en 2007 y 191 en 2006.
El comandante de las tropas estadounidenses reconoció que los militantes talibanes son ahora más violentos y están mejor organizados, y advirtió que las tropas están llevando a cabo una batalla crucial de 18 meses en busca de estabilizar a Afganistán.
El almirante Michael Mullen dijo que las operaciones en la provincia de Helmand (sur) están «comenzando apenas», en una entrevista con el servicio árabe del ente de radio y televisión pública británica BBC.
«Los talibanes han mejorado mucho. Ahora son más violentos, están mejor organizados y así van a combatir» dijo Mullen en la basea aérea de Bagram, en las afueras de Kabul.
Aunque expresó su confianza en que hay suficientes recursos en Helmand para conservar las áreas que las tropas arrebataron a los talibanes, el jefe del ejército británico, General Richard Dannatt, pidió enviar más tropas al lugar.
Las dos operaciones en Helmand, son la primera prueba importante para la nueva estrategia del presidente estadounidense Barack Obama, destinada a estabilizar a Afganistán, y que incluye el despliegue de 21.000 soldados suplementarios.
Unos 4.000 marines estadounidenses, apoyados por centenares de fuerzas afganas, fueron lanzados tras las líneas de frente talibanas el 2 de julio. Unos 3.000 soldados británicos realizan con cuidado la Operación Garra de Pantera en el norte de Hemland desde el 23 de junio.
Las bombas de fabricación casera, conocidas en lenguaje militar como objetos explosivos improvisados (IEDs), se han vuelto cada vez más sofisticadas y causan la muerte del 80% de los soldados, según militares.
«En un terreno tan llano como Helmand, los talibanes no pueden enfrentar a las tropas frente a frente. Ese tipo de explosivos son la mejor arma para la guerrilla en ese terreno», dijo el analista afgano Waheed Mujda, que advierte además sobre el efecto contraproducente en los soldados de las altas temperaturas en Helmand (hasta 46 grados Celsius).
Según Mujda, «en una guerra de guerrillas, un soldado debe tener capacidad de maniobra. En Helmand, tanto la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) como los soldados estadounidenses tienen menos capacidad de maniobra por el duro clima y el peso de los equipos».
Los británicos han perdido a 16 soldados este mes. Ocho murieron en un día. Un teniente coronel se convirtió en el oficial británico de más rango muerto en acción desde las guerra de las Malvinas en 1982.
«Parece que los insurgentes decidieron quedarse y defender el norte de Helmand, mientras han huido o cesado de combatir en el sur», dijo un oficial estadounidense que pidió el anonimato que advirtió que las bajas serán «elevadas en los próximos dos meses».
«Pero cuando terminemos este operativo, trataremos de trabajar para estabilizar esas áreas lo mejor posible», concluyó.