La canciller alemana íngela Merkel abandonó hoy Pekín tras haber presionado a China para que respete más los derechos humanos y la libertad de prensa y sin haber firmado grandes contratos comerciales.
A pesar de la presencia en la delegación alemana de 25 empresarios, el motivo de la segunda visita en dos años de Merkel a China no parece haber sido económico, sino mediático.
Durante el segundo día de su viaje, que acabará mañana en Nankin (este), Merkel se entrevistó con cuatro personalidades emblemáticas de una sociedad civil cada vez más contestataria pese a la censura y la represión del régimen comunista chino.
Merkel se reunió con un antiguo jefe de redacción del Periódico de la Juventud de China, Li Datong, quien fue despedido en 2006 por razones políticas.
Preguntado sobre su encuentro con la canciller, Li aseguró que hablaron «como amigos».
«Sabía de lo que hablábamos y el hecho de haber crecido en Alemania del Este puede hacerle comprender mejor que a otros dirigentes europeos lo que es un régimen autócrata», resumió Li.
Merkel también se entrevistó con Zhao Mu, un «blogger» (autor de una página personal o blog en internet), el fotógrafo He Yanguang y con Zhan Jiang, un profesor de periodismo.
Posteriormente, pronunció un discurso en la Academia de Ciencias Sociales de China en el que abordó el tema de la libertad. «Los derechos humanos es para nosotros un tema vital», dijo.
«El mundo mira cada vez más hacia China y, evidentemente, una de las cuestiones más examinadas será cómo se comporta el país en materia de libertad de opinión y de prensa», aseguró.
Merkel aprovechó el discurso, además, para recordar a las autoridades chinas su responsabilidad en la lucha contra la violación de la propiedad intelectual.
Tanto en calidad de jefa del gobierno de la primera potencia económica europea como dirigente del G8, Merkel ya exigió al gigante asiático el pasado lunes respeto «por las reglas de juego internacional».
Ese día, Merkel también habló de derechos humanos con su homólogo Wen Jiabao y con el presidente Hu Jintao. Y abordó la situación en Darfur, puesto que China es uno de los principales apoyos de Sudán.
La prensa china no dio ninguna información sobre estas cuestiones el martes.
En el apartado comercial, Merkel sólo ha sido capaz de firmar tres acuerdos con Pekín. Dos de ellos son acuerdos de cooperación en materia de energía y medio ambiente.
El tercero es un protocolo firmado por la empresa ThyssenKrupp Technologies AG para un proyecto de construcción de piezas de motores en Nankin.
Tras visitar la fábrica Siemens en Nankin el miércoles, Merkel abandonará China con rumbo a Japón, país en el que permanecerá hasta el viernes.
íngela Merkel, canciller de Alemania.