Merkel batalla por nuevo tratado


Participación. La canciller alemana, íngela Merkel (C), durante la apertura de la cumbre de la Unión Europea.

Decidida a esforzarse al máximo para acordar un nuevo tratado europeo, la canciller alemana íngela Merkel multiplicaba hoy los contactos con los lí­deres de la Unión Europea para vencer las reticencias del Reino Unido y Polonia en la cumbre de Bruselas.


Tras una infructuosa primera ronda de discusiones que se extendió hasta la madrugada del jueves, Merkel, presidenta en ejercicio de la UE, admitió que persistí­an las diferencias para alcanzar un nuevo tratado que ponga fin a la crisis iniciada en 2005 con el «no» de franceses y holandeses a la Constitución.

Las múltiples reuniones bilaterales se reanudaron desde primeras horas del viernes en la sede del Consejo de la UE, que pasaba del optimismo al pesimismo y viceversa en cuestión de minutos y donde corrí­an numerosos rumores de ofertas y contraofertas.

Tras una primera reunión en la madrugada del viernes con el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, en la que también participó su homólogo francés Nicolas Sarkozy, Merkel volvió a entrevistarse dos veces más con el lí­der polaco antes del almuerzo de los 27 miembros.

Varsovia quiere tener un mayor peso polí­tico en las votaciones internas por mayorí­a cualificada del bloque frente a la preeminencia de su poderoso vecino alemán.

Tras un acuerdo con el presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, y el primer ministro italiano, Romano Prodi, el presidente francés Nicolas Sarkozy propuso la ví­spera a Kaczyinski un compromiso para solucionar la cuestión de la doble mayorí­a.

La propuesta de Sarkozy es incluir el denominado «compromiso de Ioannina», del nombre de una isla griega e ideado por los Estados miembros en 1994 para permitir que un pequeño grupo de paí­ses estén cerca de la minorí­a de bloqueo, pero sin alcanzarla, y puedan pedir el reestudio de una decisión tomada por la mayorí­a cualificada.

Pero Polonia considera insuficiente esta oferta y pretende una postergación hasta 2020 en la entrada en vigor del sistema de doble mayorí­a, previsto inicialmente para 2009, según un diplomático polaco.

De acuerdo con una fuente diplomático austrí­aca, una posibilidad serí­a retrasar su aplicación hasta 2014, lo que coincidirí­a con el inicio de un nuevo perí­odo presupuestario europeo (2014-2020).

Merkel también se reunió con el primer ministro británico, Tony Blair, quien a su vez amenazó con un veto si no obtiene «plena satisfacción» en cuatro temas que rechaza su paí­s: la Carta de Derechos Fundamentales vinculante, el canciller europeo, un aumento de las decisiones aprobadas por mayorí­a y una pérdida de control de su sistema judicial y policial.

«Creo que durante la noche la gente entendió mejor que esas ’lí­neas rojas’ no son un simple juego de negociaciones», indicó el portavoz de Tony Blair.

Pero según fuentes diplomáticas españolas, durante una bilateral entre Zapatero y Blair al mediodí­a, el primer ministro británico indicó que «el problema fundamental son los polacos».

Sarkozy, por otro lado, introdujo tensión en las negociaciones al pedir a los alemanes que eliminaran una referencia a la «libre competencia» en el nuevo texto.

Blair le pidió explicaciones por ello, reconoció el portavoz presidencial francés, David Martinon, y Sarkozy le prometió buscar una solución «creativa».

España, Francia e Italia aseguraron estar dispuestos a ofrecer una opción de salida al Reino Unido en la cuestión de la Carta, aunque no quieren oí­r hablar de una disminución de poderes para el hipotético ministro de Relaciones Exteriores de la UE.

El nuevo tratado, que deberí­a ser ratificado por cada Estado a lo largo de 2007 y 2008, ya de por sí­ es más modesto que la fallida Constitución precedente.

En su propuesta, la presidencia alemana abandonó el propio término «Constitución» o los sí­mbolos, como la bandera o el himno de la UE, que algunos veí­an como el advenimiento de un super-Estado europeo.

Varsovia aceptó doble mayorí­a

Polonia acepta «el principio» de una doble mayorí­a como previsto en el nuevo tratado constitucional europeo, aseguró hoy el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pottering, lo que podrí­a augurar más flexibilidad en las negociaciones de la cumbre de Bruselas.

«Hay un movimiento en la posición de Polonia, porque ahora acepta claramente el principio de la doble mayorí­a», explicó Pottering, después de haber sido recibido por la canciller alemana íngela Merkel.

«Lo que propuso Polonia en la noche (del jueves al viernes) fue continuar con el procedimiento del Tratado de Niza (aún en vigor) hasta 2020 y luego introducir el sistema de voto de doble mayorí­a», precisó el presidente del Europarlamento.