«Â¡Que nunca más, nunca más en territorio de América surja una dictadura que provoque el silencio de la muerte, de la voz o del hambre!», dijo el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, anfitrión del encuentro con mandatarios de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil, aunque sin la presencia del venezolano Hugo Chávez, cuyo país está en vías de adhesión.
Los presidentes de Chile y Bolivia, países asociados, también asistieron al encuentro, en el que tampoco pudo estar el mandatario de Ecuador por cuestiones de agenda.
La crisis del país centroamericano y la pandemia de la gripe porcina relegan a un segundo plano los debates económicos internos del bloque que no obstante estuvieron de manifiesto en las reuniones preparatorias del miércoles y jueves en la capital paraguaya.
En la 37a Cumbre de Mercosur sesionarán las presidentas Cristina Kirchner, de Argentina, y Michelle Bachelet, de Chile, y los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; Uruguay, Tabaré Vázquez; Bolivia, Evo Morales; y el mandatario anfitrión, Fernando Lugo.
Los líderes emitirán una dura declaración en contra del golpe de Estado del 28 de junio en Honduras que sacó del poder Zelaya, quien preparaba la noche del jueves un operativo de regreso a su país.
Zelaya llegó la noche del jueves a la ciudad nicaragí¼ense de Estelí, 149 km al norte de Managua, cerca de la frontera con Honduras, acompañado del canciller venezolano, Nicolás Maduro, y donde llamó a sus seguidores a movilizarse hacia la frontera.
«Mercosur y los Estados asociados no apoyarán ningún tipo de aventura golpista», adelantó la tarde del jueves el canciller paraguayo, Héctor Lacognata, mientras Bachelet instaba a líderes políticos de Honduras a buscar una solución pacífica al conflicto «y evitar un derramamiento de sangre».
Los presidentes también rubricarán una declaración que planteará definir a las vacunas contra la gripe como bien público global, así como «los antivirales y los kits de diagnóstico», informó la ministra de Salud paraguaya, Esperanza Martínez.
La región enfrenta una emergencia sanitaria por el avance de la gripe, azuzada por una ola de frío polar que avanza sobre el Cono Sur, cubriendo incluso Paraguay, que acusa temperaturas inusualmente gélidas siendo un país por lo general cálido.
Otro acuerdo alcanzado en la reunión de ministros el jueves fue el de sustituir el dólar por monedas locales en el intercambio comercial, modalidad introducida por Brasil y Argentina desde 2008. Paraguay y Uruguay asumirían esta modalidad a fines de 2010.
A pesar de otros anuncios en materia económica, las expectativas estaban concentradas sobre una reunión que celebrarán Lula y Lugo el sábado, tras finalizar la cumbre, sobre los incesantes reclamos paraguayos respecto a la central hidroeléctrica binacional Itaipú.
Paraguay, gran escéptico de Mercosur como alternativa económica, aguarda conocer los detalles de una propuesta de Lula cuyos detalles no se dieron a conocer.
Los paraguayos quieren aumentar el precio al que vende a Brasil la energía que no utiliza y poder ofrecérsela a otros países vecinos. Esta posibilidad hoy está vedada, pero Lacognata dijo escuetamente que ambos países podrían dar «buenas noticias» el sábado, un bocadillo que causó gran revuelo y especulaciones en la prensa local paraguaya.
Uruguay, el otro «hermano pequeño» del bloque, también recela de la familia sudamericana por las restricciones comerciales de las que es objeto en el seno del Mercosur, mientras Argentina justificó estas medidas invocando el duro impacto de la crisis mundial, que ha derrumbado la demanda.