Menchú califica de “formidable” declaración de Máximo Cajal


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Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, manifestó su satisfacción luego de que el exembajador de España, Máximo Cajal, brindara sus declaraciones por el caso de la quema de la sede diplomática.

POR JODY GARCÍA
jgarcia@lahora.com.gt

“Estoy muy satisfecha y conmovida, al ver que se incorpore el testimonio como prueba anticipada en el proceso de la quema de la Embajada” manifestó Rigoberta Menchú, quien perdió a su padre en el siniestro ocurrido el 31 de enero de 1980.

“Es un gran honor que finalmente pudiera declarar, sobre todo porque es el único testigo que presenció los hechos y las implicaciones del Estado por las gestiones que el propio embajador realizo antes del incendio”, enfatizó Menchú.

Según Menchu, dicha declaración acelerará el proceso, principalmente por “la investidura diplomática de Cajal,  por ser miembro de la comunidad internacional”.

“Todos los que supimos de la masacre y documentamos los hechos, sabemos lo que implica que Cajal, como testigo presencial, testificara”, indica Menchú. 

También expuso que está de acuerdo con los señalamientos directos que Cajal hizo en contra del otrora ministro de Gobernación Donaldo Álvarez  y el ex canciller Eduardo Castillo, argumentado que tiene una contribución valiosa. También respalda las palabras de Cajal al considerar que dicho siniestro fue un acto planificado.

A raíz de esto, Menchú menciona que con la declaración, el proceso “solo está iniciando” y que espera justicia para todas las víctimas.
El 31 de enero de 1980, un grupo de 37 campesinos y estudiantes de la universidad de San Carlos, en contra de la represión en Quiché y la desaparición de campesinos, protestaban en la sede diplomática; por este hecho, el único procesado es Pedro García Arredondo, ex  jefe del Comando Seis de la extinta Policía Nacional.