Mel arriba a Guatemala; Menchú ratifica intento de golpe de Estado


Manuel Zelaya, presidente depuesto de Honduras, realiza un recorrido internacional con el afán de conseguir el respaldo polí­tico necesario para retomar su cargo. FOTO LA HORA: CARLOS DUARTE

Guatemala recibió hoy al depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, luego de permanecer separado de su cargo y alejado de su paí­s durante 17 dí­as.

J. ESTRADA Y G. HERRERA
lahora@lahora.com.gt

El vicepresidente Rafael Espada y el canciller Haroldo Rodas recibieron al mandatario hondureño a las 13 horas, en la Fuerza Aérea Guatemalteca, luego de una espera de más de 2 horas.

El depuesto mandatario hondureño agradeció al Gobierno de Guatemala por el recibimiento honorí­fico, y aprovechó el acercamiento de los medios de comunicación para condenar las «tiraní­as, dictaduras, cuartelazos, y los golpes de Estado».

En la misma lí­nea, no desaprovechó la oportunidad para calificar como «tí­teres» a los civiles que encabezaron el golpe polí­tico contra su administración de gobierno.

Tiempo después, el presidente Zelaya, derrocado el pasado 28 de junio, sostuvo una reunión de carácter privado con el presidente Colom y funcionarios de Estado en la Casa Presidencial, precisaron fuentes oficiales.

Zelaya, cuyo mandato de cuatro años culminarí­a el próximo 27 de enero, realiza una visita de un dí­a en el paí­s, como parte de su gestión internacional para lograr su restitución en sus funciones.

El gobierno de Colom reconoce como único y legí­timo presidente de Honduras a Zelaya, quien fue capturado por militares -acusado de violar la Constitución- antes de ser enviado al exilio hacia Costa Rica, hace más de dos semanas.

SECTORES ECONí“MICOS

La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, se congratuló por la recepción de Zelaya en Guatemala, y condenó la postura del actual lí­der del régimen gubernamental en Honduras, Roberto Micheletti.

Menchú señaló que en Guatemala ya ocurrió un «primer ensayo» de golpe de Estado, cuando se conformaron grupos de oposición que exigieron la salida de Colom, tras la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg.

«Vimos movimientos extraordinarios de querer bajar al presidente ílvaro Colom y destruir a este gobierno», señaló la galardonada con el Nobel.

En referencia a los planes para derrocar al gobierno de Colom, Menchú señaló que los intereses golpistas provení­an de sectores económicos.

«No es exactamente el militarismo, sino los sectores económicos que ponen su normas; pero han fracasado en Guatemala, tanto como en Honduras», indicó.

Según la Premio Nobel, Guatemala y la Comunidad Internacional deben condenar a los «empresarios que se esconden detrás de golpes de Estado» con bloqueos financieros y económicos, sin afectar a totalmente al vecino paí­s.

ESTADO DE DERECHO

Jorge Montenegro, presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras, dijo que son «penosos» los señalamientos sin fundamento de Menchú.

«Hemos pedido que se respete el Estado de Derecho en el paí­s y la institucionalidad», puntualizó el empresario.

Por su parte, Otto Pérez Molina, «Lí­der del cambio» como se hace hecho llamar ahora, luego de haber dejado la secretarí­a general del Partido Patriota, dijo: «no entiendo a qué viene Zelaya aquí­ a Guatemala, pero él tiene la libertad de venir».

También expresó que «ojalá y la negociación, por el problema surgido luego del golpe de Estado, avance en Costa Rica y que se logre encontrar una solución a ese problema difí­cil que atraviesan los hondureños en estos momentos».

«Yo creo que en Honduras debe prevalecer la democracia, creo que se cometieron errores, creo que a Zelaya no lo debieron haber sacado en esa forma, intempestivamente, sacarlo de su casa en pijama, que fueran los militares los que entraron, trasladarlo a otro paí­s de esa forma me parece que ese fue el error», indicó el militar retirado

Para Pérez Molina, si habí­a una orden judicial, la orden de captura debieron cumplirla las fuerzas de seguridad civil, llevarlo a la cárcel y posteriormente a los tribunales, «lo que sí­ queda claro al final de todo esto es que nadie debe estar por encima de la ley porque el gran problema y las consecuencias las tiene el paí­s, Honduras», terminó.