Medvedev se reúne con Raúl


Raúl Castro, presidente de Cuba, recibe a su homólogo ruso, Dimitri Medvedev, en la visita de éste por varios paí­ses latinoamericanos. AFP Juan Carlos Borjas.

El presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, se reunió con su homólogo cubano Raúl Castro para reforzar lazos con la isla, antiguo aliado en la Guerra Frí­a, luego de que en Venezuela dio luz verde con el mandatario Hugo Chávez a maniobras navales conjuntas.


Medvedev, que arribó a La Habana procedente de Caracas, celebró dos rondas de conversaciones con Raúl Castro -una privada y otra con sus delegaciones- en el Palacio de la Revolución, y luego se dirigieron a La Habana Vieja.

Acompañado por Raúl Castro, el mandatario ruso visitó luego la Catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa, en el casco histórico, en medio de un enorme operativo de seguridad, pero sin despliegue de banderas rusas en las calles ni actos de masas, a diferencia de como eran recibidos los dirigentes soviéticos.

El templo fue consagrado en octubre por el metropolita Kiril, canciller del Patricardo de Moscú, en una ceremonia a la cual asistió Raúl Castro, quien asumió la presidencia formalmente en febrero pasado, ante la enfermedad del lí­der Fidel Castro.

Aunque la agenda anunciada no incluye la firma de acuerdos, Cuba y Rusia -con un intercambio comercial de 360 millones de dólares- tienen una progresiva cooperación en los campos militar, de petróleo, telecomunicaciones, ní­quel, biotecnologí­a, transporte y turismo.

La visita de Medvedev, primera de un presidente ruso a la isla en los últimos ocho años, responde a una invitación de Raúl Castro y «reafirmará las excelentes relaciones que existen» entre Rusia y Cuba, destacó un comunicado oficial.

Es considerada además el clí­max de un acelerado proceso de recomposición de los nexos entre los dos antiguos aliados ideológicos, tras el distanciamiento por la caí­da del bloque soviético en 1991, principal sostén económico de la isla durante tres décadas.

Esa etapa fue superada con la visita de su antecesor Vladimir Putin en 2000, pero la decisión unilateral de éste de cerrar en 2001 la base de espionaje rusa de Lourdes (al sur de La Habana), provocó un nuevo impasse hasta que en 2006 Moscú mostró interés en América Latina y tomó a La Habana como puerta a la región.

El presidente ruso cierra en Cuba una gira por América Latina, que incluyó a Perú y Brasil, además de Venezuela, donde inauguró maniobras navales conjuntas en el Mar Caribe, ejercicios inéditos desde el fin de la Guerra Frí­a.

Medvedev y Chávez inspeccionaron la flota rusa que se encuentra anclada en el puerto de La Guaira (norte, que sirve a Caracas), con la cual la Marina venezolana realizará maniobras navales entre el 1 y 3 de diciembre.

«Esto no es contra nadie, estamos haciendo uso de nuestro derecho. Y seguiremos trabajando con Rusia en el tema estratégico de la defensa», enfatizó Chávez antes de la visita a la nave «Pedro el Grande».

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, minimizó el impacto que tendrán estos ejercicios y aseveró que «al igual que Estados Unidos, América del Sur puede tener buenas relaciones y contactos militares con todos los paí­ses que quiera».

En Brasil, Medvedev firmó dos acuerdos de cooperación militar; y en Perú, suscribió un convenio también en ese campo y otro de lucha antidrogas, luego de participar en la Cumbre Asia-Pací­fico el pasado fin de semana.

Medvedev llegó a La Habana diez dí­as después de que el presidente de China, Hu Jintao, visitara la isla y en momentos en que existe la expectativa por una posible flexibilización de la polí­tica de Estados Unidos hacia Cuba con la elección de Barack Obama.

Hu fue recibido por Fidel Castro en el sitio donde convalece de su enfermedad, pero se desconoce si Medvedev lo visitará, antes o después de acudir hoy al Mausoleo al Soldado Internacionalista Soviético, en el oeste de La Habana, el último compromiso de su agenda.