Los Atléticos de Oakland batieron con claridad a los actuales campeones, los Medias Rojas de Bostón (5×1), en el segundo partido de apertura de las Grandes Ligas de Béisbol, hoy, en Japón.
El abridor de los Atléticos, Rich Harden consiguió eliminar a nueve Medias Rojas en seis entradas, levantando al Tokyo Dome, que sólo pudo ver una carrera, lograda por el dominicano «Manny» Ramírez, por parte de Boston.
El entrenador de Oakland, Bob Geren, alabó la labor de Harden. «Rich ha demostrado ante los campeones del mundo, lo bueno que es y lo mucho que le necesitamos», indicó.
Ambos equipos se situaron en el medio del campo como agradecimiento a los seguidores nipones que siguieron la apertura de las Grandes Ligas en Japón, por tercera vez en la historia.
Los Medias Rojas vencieron por 6×5 en el partido que abrió la temporada el martes, en Tokio, ante los seguidores japoneses, que aclamaron a sus dos compatriotas que juegan en Boston, Hideki Okajima y Daisuke Matsuzaka.
Pero en el partido de la noche del miércoles, el resultado sonrió a los Atléticos de Oakland.
Brown, que cosechó una buena actuación, ayudando a colocar el 4-0 para Oakland en la tercera entrada, ganó un cheque por valor de un millón de yenes (unos 10.000 dólares) como mejor jugador del partido.
Harden se llevó 500.000 yenes al vencer el «Premio al Espíritu de Lucha», mientras que ambos clubes pudieron respirar la conocida cultura del béisbol en Japón, colgando en los dos partidos el cartel de «no hay billetes», con más de 44.000 almas en cada encuentro.
El dominicano Manny Ramírez, mejor jugador del partido de la noche del martes, consiguió un par de dobletes, mostrando de nuevo su potencial, volviendo a meter a Boston en el partido en la sexta entrada, aunque sólo fuese un espejismo para los Medias Rojas.
La recepción de los seguidores japoneses durante ambas noches seguro que agradó a los patrones del béisbol estadounidense, que buscan expandir el número de seguidores de este deporte en Asia.
En el partido de apertura de la temporada, el martes, fue el más tempranero de la historia de las Grandes Ligas. Tan tempranero, que el entrenamiento primaveral todavía no había concluido.
Boston y Oakland volverán ahora a Estados Unidos para finalizar su pretemporada, antes del inicio de la temporada regular, la próxima semana.