El ministro de Energía y Minas, Carlos Meany, asegura que la negociación del Gobierno de Guatemala con la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA) para su posible adhesión al Petrocaribe, será transparente y no incluirá compromisos políticos.
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El funcionario indicó que el próximo viernes partirá al filo del mediodía con rumbo a Venezuela, acompañado del canciller Haroldo Rodas.
Explicó que se tienen programadas varias reuniones con directivos de PDVSA el sábado y domingo próximos, para negociar temas específicos del convenio Petrocaribe.
La visita incluye un recorrido por las instalaciones de la estatal venezolana guiada por expertos en la generación de energía y combustibles.
La comitiva guatemalteca pretende conseguir precios más favorables de diésel y búnker, así como un mayor volumen de importación de combustibles fósiles, en comparación a la propuesta inicial de Venezuela.
Cifras
PDVSA ofreció en primer término, facilitar la importación de 15 mil barriles de combustibles diariamente, financiando el 50% del producto en un plazo de 25 años con una tasa de interés promedio de 1%.
En relación al precio, este sería fijado por el referencial del mercado internacional. En consecuencia se establece el mismo precio que ofrece el resto de refinerías del extranjero.
En su visita, Meany pretende conseguir prerrogativas en cuanto al volumen de importación y el precio de los combustibles. «Creemos que podemos hacer una negociación verdaderamente positiva», señaló.
Según el ministro, Guatemala requiere anualmente cerca de 10 millones de barriles de diésel y 8 millones de búnker, para lo que se pretende aumentar el intercambio con la nación sudamericana.
Preocupación
La posibilidad de que Guatemala se adhiera al Petrocaribe ha sido motivo de preocupación para diversos sectores que temen por la adquisición de compromisos políticos con el gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Carlos Zúñiga, presidente de la Cámara del Agro, considera que el acuerdo podría tener implicaciones en la política interna de Guatemala, e incidir en la soberanía del país.
Al respecto, Meany refiere que la negociación será transparente y se informará constantemente a la población sobre los alcances que esta tendrá.
«El campo de negociación es solamente energética y se descarta por completo el ámbito político», aclaró.
Es un acuerdo de cooperación energética impulsado por el Gobierno venezolano a través de su empresa estatal de combustibles, Petróleos de Venezuela.
Incluye la coordinación y articulación de políticas de energía, incluyendo el petróleo y sus derivados. Asimismo se promueve la implementación de tecnología para la generación de energía limpia.
Los países suscritos a la iniciativa son Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Haití, Nicaragua y Venezuela.