Considerado un apasionado nato durante toda su vida, el guatemalteco Luis Garrido es la máxima expresión del ejemplo personal de que en lo deportivo y en lo individual siempre es posible venir de atrás hacia adelante, pues a sus 45 años, es el primer connacional en conseguir una de las más altas certificaciones de instructores de Estados Unidos.

A sus escasos 13 años, Garrido se inició como cadi en el Mayan Golf Club de Guatemala, pero años más tarde fue en el Country Club donde sintió el sabor de la enseñanza del golf.
Gracias a que años atrás Garrido comenzó a inquietarse por la instrucción no empírica, hoy en día Guatemala cuenta con la oportunidad de ranquear a jugadores del golf para que puedan estar en los torneos más importantes de la US GTF.
En entrevista con La Hora Deportiva, el hoy maestro certificado del golf comparte lo difícil y grato de la experiencia de los siete días que pasó en el curso del Metro Politan Golf Links, en Oakland, California, no sin antes hablarnos de sus primeros acercamientos con el apasionante mundo del golf.
-Pregunta: ¿Cómo fue su primer acercamiento con el golf?
-Respuesta: Recuerdo que con un compañero cadi, en el Country Club me dediqué más a la enseñanza del golf y fue esto lo que verdaderamente despertó en mí el deseo de dedicarme a compartir con otros mis conocimientos. A partir de entonces, siempre me quedé esperando la oportunidad para desarrollarme como todo un maestro profesional. No fue sino hasta hace un par de meses atrás que la Junta Directiva del Club San Isidro me propuso para tratar de conseguir la certificación de profesor de golf, la cual conseguimos sólo cuatro, dentro de 14 aspirantes estadounidenses.
-P: ¿Es el primer compatriota en conseguir esta aspiración?
-R: Sí, y con mucho orgullo para mi país. Esto será de mucho beneficio para Guatemala y en especial para los jugadores del Club San Isidro, porque ahora van a contar con nuevas ideas en la enseñanza y en la práctica. Como le decía al principio, antes trabajaba muy empíricamente, pero hoy lo hago con mayor profesionalismo, dispuesto a ser más práctico y natural con respecto a mis alumnos.
-P: ¿Puede otro guatemalteco cumplir con esta certificación?
-R: Partiendo que soy el primer guatemalteco en apuntarse este logro, ha surgido de parte de la Federación de la US GTF la idea de armar una Federación en Centroamérica, para poder brindar profesionales más preparados en el área. En lo personal, esta era una meta que siempre me había propuesto pero para obtener la certificación necesitaba hablar inglés, hasta que en mis tiempos libres decidí dedicarme a aprender este idioma y le puedo comentar que en lo escrito y oral saqué una puntuación de 95 y en la practica, 100.
-P: ¿Cómo fue la vivencia en el curso?
-R: En realidad quiero decirle que fue bastante difícil porque el itinerario a cumplir de cada día era bastante cargado. Todos los días comenzábamos a las 6:30 y concluíamos a las 21:00 horas. Nos instruyeron a perfección en el análisis del trabajo por video, así como en la psicología deportiva, que incluye una laborar con más naturalidad con respecto a la enseñanza de los alumnos. Cada día teníamos que dar clases a personas que estaban de actividad en el Club y preparar una conferencia de diez minutos de duración, donde explicábamos todo lo vivido en el transcurso de las clases.
-P: ¿Qué propone la certificación a su país?
-R: La certificación me da derecho a recibir información mensual de todo lo que sucede en la US GTF, de nuevas técnicas y torneos que se estarán realizando en Estados Unidos donde podrán participar guatemaltecos porque tengo la facultad de ranquear jugadores nacionales juveniles o adultos para que puedan estar en dichos campeonatos.
El acercamiento con el curso se fue dando por la visión de que en el país se necesitaba alguien certificado dado que los profesionales en esta materia son extranjeros. Entonces surgió la oportunidad de especializarme en el extranjero y se lo agradezco en especial al ingeniero José Mirón, presidente de la Junta Directiva, porque fue él quien me propuso.
Toda mi vida he sido apasionado por el golf. Me muero por el golf, vivo el golf todos los días. Cada día instruyo con toda intensidad. Me siento un instructor dedicado al cien por ciento con la idea de sacar adelante a cada alumno. Ahora que tengo esta certificación, con el orgullo que siento adentro, siento que voy a llegar más lejos cada día.