McCain fustiga a Obama sobre Cuba


John McCain, candidato republicano, espera por su rival demócrata.

El candidato republicano a la Casa Blanca John McCain cuestionó hoy los planes para Cuba de su rival demócrata Barack Obama, y dijo que si logra la Presidencia mantendrá el embargo económico a la isla hasta que se logren «los elementos básicos de una sociedad democrática».


En un discurso en Miami –capital del exilio cubano– McCain dijo que la pretensión de Obama de querer «dialogar sin condiciones» con el presidente Raúl Castro, a fin de forjar un nuevo ví­nculo con la isla, es «la peor señal posible» que se puede enviar a «la dictadura cubana».

«Creo que debemos dar esperanzas a los cubanos, pero no al régimen castrista», remarcó McCain, luego de subrayar que Obama –que asoma cada vez más como el candidato demócrata y su seguro rival en la carrera presidencial– «quiere suavizar el embargo (contra Cuba)».

Obama, que llegara mañana a Florida y tendrá el viernes un encuentro con dirigentes del exilio cubano, adelantó que si accede a la Casa Blanca, entre otros cambios en la relación con la isla, está dispuesto a levantar las restricciones impuestas a los viajes a Cuba y al enví­o de remesas familiares.

El precandidato demócrata, que este martes podrí­a obtener una ventaja insuperable sobre su contrincante en la nominación partidaria Hillary Clinton, considera como «un fracaso» la actual polí­tica estadounidense hacia Cuba.

«Mi gobierno hará presión sobre el régimen cubano para la liberación de todos los prisioneros polí­ticos sin condiciones, para legalizar los partidos polí­ticos y los sindicatos, por la libertad de prensa y elecciones bajo control internacional», dijo McCain en su visita al estado de Florida (sureste).

El candidato republicano adelantó que darí­a «más ayuda material y moral a los bravos activistas de derechos humanos que desafí­an al régimen valientemente todos los dí­as», y que ampliará Radio y TV Martí­, y otros medios «para comunicarnos directamente con el pueblo cubano».

Asimismo propuso iniciar «un diálogo activo con nuestros socios en el hemisferio y Europa» para formular un plan para Cuba después de Castro.

En el mismo acto con la comunidad cubana de Miami –tradicionalmente republicana–, McCain prometió que si llega a la Casa Blanca cambiará la polí­tica de Estados Unidos hacia América Latina.

«Durante décadas, gobiernos republicanos y demócratas trataron a América Latina como un socio menor y no como vecinos; como un hermano menor, no como iguales», señaló.

Consideró que «América Latina es cada vez más vital para la prosperidad de Estados Unidos», subrayó el valor de los acuerdos comerciales logrados en la región y dijo que continuará bregando por un TLC entre su paí­s y Colombia.

«El fracaso del Congreso en aprobar ese acuerdo debe recordarnos por qué un 80 por ciento de los estadounidenses cree que estamos en la senda equivocada», remarcó.

«Si soy elegido presidente…vamos a forjar una nueva polí­tica hacia América Latina y el Caribe, fundada en paz, seguridad, prosperidad compartida, democracia, libertad y respeto mutuo», agregó.

«Vamos a trabajar para prevenir que Venezuela y Bolivia tomen el mismo camino al fracaso al que Castro ha llevado a Cuba. Y vamos a ampliar y fortalecer nuestro lazos con paí­ses claves como Brasil, Perú y Chile», concluyó.