El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, se apresta a anunciar a su compañero de fórmula, una elección que se debate entre complacer a la derecha religiosa que pide una figura conservadora u otras franjas del partido con un experto en economía.
El senador por Arizona (suroeste) cumplirá mañana 72 años y debería aprovechar la ocasión para desvelar la identidad de su candidato a la vicepresidencia, según la prensa especializada.
Si McCain vence al demócrata Barack Obama en el escrutinio de noviembre se convertirá en el presidente más viejo de la historia de Estados Unidos, lo que hace pensar que su compañero de fórmula será una persona joven para equilibrar la balanza.
Un anuncio mañana también le permitiría hacer campaña desde este fin de semana junto a su compañero de fórmula en los estados clave de Pensilvania y Missouri, y llamar así la atención de los medios estadounidenses antes de la apertura el lunes en Minnesota de la convención republicana.
La lista de aspirantes está encabezada por Mitt Romney, de 61 años, ex gobernador de Massachusetts. Vencido por McCain durante las primarias, Romney terminó por unírsele, e incluso acudió esta semana a Denver para oponerse a Obama, aunque no desveló sus propias intenciones en el seno de la maquinaria republicana.
«No tengo nada que decirles sobre la cuestión del vicepresidente», declaró Romney a la prensa.
«Romney ayudaría a McCain, que es percibido como débil en las cuestiones económicas», explica Heath Hall, analista del centro de investigación conservador Heritage Foundation. «Desde un punto de vista estratégicos también le permitiría ganar en estados clave como Colorado, Nuevo México y Nevada», destaca el analista.
Otro aspirante al puesto, Tom Ridge, 63 años, fue el primer secretario de Seguridad Interior nombrado por el presidente George W. Bush. Actualmente es gobernador de Pensilvania, otro estado clave en la próxima elección presidencial.
El actual gobernador de Minnesota, Tim Pawlenty, es por su parte muy apreciado por la derecha evangélica del partido republicano debido a sus firmes posturas antiabortistas.
Con 47 años, Pawlenty puede infundir una dosis de energía a la campaña de McCain, pero no es seguro que su nominación sea suficiente para que los republicanos ganen el estado clave de Minnesota. Y su falta de experiencia contrasta con la elección de Obama, Joe Biden.
El senador independiente Joe Lieberman, 66 años, compañero de fórmula de Al Gore en 2000, pero desde entonces persona non grata en el partido demócrata por sus tomas de posición sobre Irak, se ha convertido desde entonces en muy cercano al bando republicano.
Su nominación permitiría a McCain contrarrestar el mensaje de cambio recalcado por el equipo de Obama y recuperar a los electores indecisos, aunque sería mal recibido por la derecha religiosa debido a sus puntos de vista a veces liberales.
El equipo del candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, le reprochó ayer a su opositor, el demócrata Barack Obama, considerar al régimen de Teherán como una amenaza insignificante.
En un nuevo anuncio televisivo, difundido el día en que la Convención Nacional Demócrata que se realiza en Denver (Colorado, oeste) tratará asuntos de política exterior y votará para investir a Obama como candidato del partido, los republicanos afirman que el senador por Illinois considera a Irán como un país «minúsculo», que «no constituye una amenaza grave».
El anuncio, ilustrado con imágenes de los Guardianes de la revolución (cuerpo de élite del régimen iraní), con un combatiente disparando una bazooka y una bandera israelí frente al domo de Al Aqsa en Jerusalén, provocó una reacción inmediata de los demócratas que calificaron la argumentación como «desgastada».
La voz en off del video republicano narra: «El terrorismo, destruir Israel, ¿no son «amenazas graves»? Obama, peligrosamente, no está preparado para convertirse en presidente».
El bando de McCain utiliza estos términos sacados de su contexto.
En mayo, Obama afirmó que Irán, Cuba y Venezuela eran países «minúsculos» comparado con lo que había sido la URSS.
«No representan una amenaza grave para nosotros como la Unión Soviética sí lo era. Y, sin embargo, aceptábamos hablar con ellos en tiempos en que nos decían: «Vamos a borrarlos de la faz de la tierra»», dijo entonces Obama.
«John McCain deforma las palabras de Obama para camuflar el hecho de que son el acercamiento fallido de la política exterior de Bush y McCain, y la guerra de Bush y McCain, lo que fortaleció a Irán y puso en peligro a Israel», afirmó el portavoz de Obama, Hari Sevugan.