Mayores alturas


Desde las selvas tropicales de Centroamérica hasta las montañas de Sierra Nevada en California (oeste de Estados Unidos), el calentamiento global fuerza a plantas y animales a migrar a alturas cada vez más elevadas, según estudios divulgados publicados el jueves.


Además, tales desplazamientos podrí­an verse en peligro por la actividad humana que fracciona los hábitat naturales, como los claros artificiales que se crean en las selvas.

Según los autores de uno de estos estudios, la temperatura promedio en las regiones de clima tropical aumentó más de 0,75 grados centí­grados desde 1975. Las proyecciones climáticas prevén además un alza de más de tres grados en el curso del próximo siglo, en las selvas tropicales de América Central y del Sur.

Probablemente entonces las especies tropicales deberán migrar a alturas mayores para encontrar temperaturas adecuadas para ellas, estima el ecólogo Robert Coldwell, de la Universidad de Connecticut (este), principal autor del estudio publicado en la revista estadounidense Science del 10 de octubre.

Cientí­ficos recogieron datos de más de 2.000 especies de plantas e insectos en distintas altitudes en las selvas tropicales en las laderas de un volcán de Costa Rica, que alcanza cerca de 3.000 metros de altura.

Descubrieron que casi la mitad de estas especies viven en zonas muy estrechas en términos de altura y que un recalentamiento que modifique la escala de las temperaturas a 600 m las forzará a adaptarse a un ambiente totalmente nuevo, más allá de los lí­mites de su hábitat.

El ecólogo señala que tales migraciones de plantas y animales a mayores alturas se produjo ya en latitudes más templadas, donde las temperaturas aumentaron aún más.

Este fenómeno, observado por ejemplo en Los Alpes en Europa, también fue constatado en el parque nacional estadounidense de Yosemite (California), en las montañas de Sierra Nevada, según otro estudio publicado en el mismo número de Science.

El calentamiento global constatado en las últimas décadas obligó a numerosos pequeños mamí­feros a vivir en altitudes más elevadas, según este estudio dirigido por Craig Moritz, biólogo de la Universidad de California en Berkeley.

La investigación buscaba comparar el estado de las poblaciones de pequeños mamí­feros presentes actualmente en el famoso parque en relación a las de 1918, fecha del anterior gran censo.

Los investigadores constataron que en este periodo de 90 años, la mitad de estas especies como las ardillas, las musarañas y los ratones migraron hacia zonas más altas.

«La observación más espectacular fue la migración a mayores altitudes de la mitad de las especies de mamí­feros (…) y el motivo que salta a los ojos es el calentamiento global», indicó Moritz.

La parte central de la Sierra Nevada sufre un calentamiento general, como lo indica un incremento de tres grados Celsius en las temperaturas mí­nimas nocturnas en las últimas décadas y la disminución de los glaciares, subrayó el cientí­fico. El tamaño del glaciar Lyell, por ejemplo, se redujo 50% en un siglo.

El fenómeno que evidencia el caso de Yosemite confirma la necesidad de mantener zonas protegidas, en las cuales las especies puedan migrar en respuesta al cambio climático sin sufrir las interferencias de la presencia humana, destacaron los autores del estudio.