El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció ayer la puesta en marcha de un «plan anticrisis» con el que se propone dinamizar la economía y beneficiar a los pobres con obras de desarrollo, además de impulsar un ataque frontal contra la violencia.
«Nuestro plan persigue auxiliar a los pobres, a los sectores más golpeados por la crisis económica y, a la vez, dar comienzo a la construcción de un sistema de protección social que incluya al conjunto de nuestra población en el proceso de mejoramiento de sus condiciones de vida», señaló Funes en un acto donde oficializó el lanzamiento del plan.
El mandatario señaló que se tiene contemplada una inversión de 587 millones de dólares, de cuya cifra un 60% son fondos que ya tiene asegurados el Estado, pero el restante 40% se busca que sea dinero financiado por organismos multilaterales.
Funes señaló que se abrirán los procesos de inversión pública en obras como la construcción de carreteras y la rehabilitación y puesta en funcionamiento de puertos marítimos, acciones que se pretende redunden en la generación de puestos de trabajo.
La meta es crear con apoyo de la empresa privada 100 mil puestos en los próximos 18 meses.
También anunció la apertura de líneas de crédito para la micro y pequeña empresa, y la construcción de unas 25 mil viviendas para personas pobres.
Además aseguró que se ampliará el programa de alimentación que actualmente beneficia a unos 500 mil niños de educación primaria en zonas pobres del país, y que para 2010 se extenderá a 1,4 millones de estudiantes de escuelas públicas.
A estos últimos a partir del próximo año también les será entregado en forma gratuita útiles escolares y uniformes.
Por otro lado, Funes señaló que el aspecto de seguridad es parte «vital» de su plan anticrisis, para lo cual anunció medidas contra la violencia como el apoyo del ejército a la policía en las labores preventivas en seis ciudades.
La violencia criminal provoca unas 13 muertes a diario en el país.
MAURICIO FUNES
presidente de El Salvador