Matanza en una pesadilla americana


FOTO LA HORA: STAN HONDA

El horror de la masacre sembró el desconcierto en esta normalmente apacible ciudad al noroeste de Nueva York, golpeada, sin embargo, por la crisis que recientemente dejó sin empleo a cientos de personas.» title=»FOTO LA HORA: STAN HONDA

El horror de la masacre sembró el desconcierto en esta normalmente apacible ciudad al noroeste de Nueva York, golpeada, sin embargo, por la crisis que recientemente dejó sin empleo a cientos de personas.» style=»float: left;» width=»250″ height=»186″ /></p>
<p>Aylin Koksoy llegó hace sólo ocho meses a Estados Unidos desde Turquí­a y como muchos inmigrantes asistí­a habitualmente a las clases de inglés de la Asociación Cí­vica Norteamericana (ACA) de Binghamton (Estado de Nueva York), pero ayer faltó y eso le salvó la vida.</p>
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FOTO LA HORA: STAN HONDA

Según la policí­a, el autor de la masacre habí­a perdido recientemente su empleo y conocí­a el centro de ayuda a los inmigrantes, con el que habí­a estado en contacto en el pasado.» title=»FOTO LA HORA: STAN HONDA

Según la policí­a, el autor de la masacre habí­a perdido recientemente su empleo y conocí­a el centro de ayuda a los inmigrantes, con el que habí­a estado en contacto en el pasado.» style=»float: left;» width=»250″ height=»164″ /></p>
<p>«No fui porque tení­a demasiadas cosas que hacer en casa; lavar la ropa y hacer la limpieza», relata Koksoy, en el inglés vacilante que fue perfeccionando gracias a la ACA local, su puerta de entrada al sueño americano.</p>
<p>Por hacer sus tareas domésticas, esta mujer escapó a la matanza de 13 de sus compañeros de distintos paí­ses -muchos de ellos asiáticos o musulmanes- y empleados de este centro de ayuda para inmigrantes, donde un cuadragenario de origen vietnamita abrió fuego indiscriminado antes de quitarse la vida.</p>
<p>Cuando se enteró de lo sucedido, Koksoy comenzó a llamar a sus compañeros, algunos no contestaron el teléfono porque habí­an asistido a la clase fatal. Otra, de nacionalidad coreana, felizmente se recuperaba en el hospital y escapó a la muerte al igual que 37 otras personas, cuatro de ellas heridas.</p>
<p>La ACA es una organización sin fines de lucro que se dedica a orientar a los inmigrantes, les ofrece clases de inglés prácticamente gratuitas y los ayuda a preparar un examen necesario para adquirir la nacionalidad norteamericana.</p>
<p>Sin embargo, contrariamente a la gigante urbe de Nueva York, en Binghamton la población de origen extranjero representa apenas el 8% del total y por lo general está bien integrada, en parte gracias a la ACA.</p>
<p>«Los profesores del ACA son muy buenos para ayudarnos a aprender buen inglés, vamos allá todos los dí­as y voy a seguir yendo, porque lo necesito», dice Koksoy, entrevistada en la calle cerca del lugar de la tragedia.</p>
<p>Las autoridades seguí­an sin pistas hoy acerca de las motivaciones de Linh Voong, (identificado por algunos medios como Jiverly Wong, porque también usó esa identidad en el pasado, de 42 años y habitante del suburbio Johnson City, que perpetró solo la matanza, con dos armas semiautomáticas registradas.</p>
<p>Según la policí­a, Johnson habí­a perdido recientemente su empleo y conocí­a el centro de ayuda a los inmigrantes, con el que habí­a estado en contacto en el pasado.</p>
<p>Un vecino de la modesta casa azul de madera donde en algún momento vivió Voong junto a sus padres, en la tranquila calle Taylor de Johnson City, dijo haber quedado «totalmente sorprendido» por la noticia.</p>
<p>«Eran tan tranquilos que ni siquiera conocí­a a nadie en esa casa», comentó John Richardson, de 50 años. Otro vecino de mayor edad, Mark Preston, que vive justo enfrente, dijo sólo conocerlos de saludo.</p>
<p>El horror de la masacre sembró el desconcierto en esta normalmente apacible ciudad de 50 mil habitantes, 217 km al noroeste de Nueva York, golpeada sin embargo, por la crisis que recientemente dejó sin empleo a cientos de personas que trabajaban en la zona para IBM o la aseguradora AIG.</p>
<p>«Aquí­ hay gente que padece sí­ntomas de depresión porque están perdiendo sus empleos», comenta Douglas Setzer, un pastor pentecostal de 47 años, tratando de buscar una explicación a lo sucedido.</p>
<p>Garo Kachadourian es hijo de inmigrantes armenios y tambien venera la acción social de la ACA. «Este centro es parte importante de nuestra comunidad y yo conocí­a a alguna de la gente que trabajaba adentro».</p>
<p>«Yo viví­ toda mi vida aquí­ -relata-, fui a la Universidad de Binghamton, mis padres llegaron a este paí­s escapando a las masacres de los turcos y por eso se involucraron en la ACA y lo que hace por la comunidad, para ayudar a la gente a convertirse en ciudadanos norteamericanos».</p>
<p>«Es una terrible tragedia que esta organización haya sido tomada como blanco, este es el lugar donde los inmigrantes deberí­an sentirse más seguros», deploró Kachadourian.</p>
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MATANZA Centro de inmigrantes


Un hombre armado mató ayer a 13 personas e hirió a cuatro en un centro cí­vico para inmigrantes de Binghamton antes de quitarse la vida.

El jefe de policí­a Joseph Zikuski precisó que hubo en total 14 muertos en la sede de la Asociación Cí­vica Norteamericana (ACA), incluyendo el autor de la matanza. Otras 37 personas que habí­an sido tomadas como rehenes se salvaron.

«Sacamos 37 personas vivas. Cuatro de las personas que sacamos están heridas» y «en condición crí­tica», dijo Zikuski.

Medios locales informaron que el asesino era un inmigrante de origen vietnamita, que entró al centro con dos pistolas semiautomáticas tras bloquear la puerta trasera de salida con su automóvil y disparó contra los presentes.

La prensa estadounidense identificó al atacante como Jiverly Wong (o Voong, según los medios), cuadragenario, que moraba en Johnson City, cerca de Binghamton, junto a su madre. Todo indica que se suicidó tras la matanza, que actuó solo y de forma premeditada.

La cadena CNN indicó que la policí­a ya allanó su casa pero al parecer no halló indicio alguno que suministre una pista para explicar su acción.