Las fuerzas británicas e iraquíes mataron a 20 «terroristas» e hirieron a otras 40 personas, entre las cuales mujeres y niños, en ataques nocturnos contra milicianos chiítas en la provincia de Missane, al sur de Irak.
Al menos 20 «terroristas» fueron muertos por las fuerzas multinacionales en la noche del domingo al lunes en violentos combates, apoyados por la fuerza aérea, en Amara y Al-Mujar Al-Kabir (a 30 km de Amara), según un comunicado de las fuerzas de la coalición.
El director de los servicios de sanidad pública de Amara, capital de esta provincia, dio cuenta de 16 muertos y 37 heridos, entre los cuales mujeres y niños, durante estos enfrentamientos nocturnos en los que participaron soldados británicos e iraquíes.
El portavoz militar británico en Basora (sur), el comandante David Gell, también confirmó la operación, pero sin dar balance de víctimas.
«Informes de los servicios de inteligencia indican que Amara y Al-Mujar al-Kebir tienen la reputación de ser refugios y vías de contrabando para células terroristas para facilitar el envío de ayuda proveniente de Irán», según un comunicado de las fuerzas de la coalición.
Situada cerca de la frontera iraní y a 365 km al sur de Bagdad, Amara es un bastión del ejército del Mahdi, la milicia del caudillo radical chiíta Moqtada Sadr, cuyo portavoz en esta ciudad confirmó la operación.
Además de los veinte «terroristas» muertos, otros seis «presuntos terroristas» fueron heridos y otro detenido, agregó el texto.
Los detenidos son «sospechosos de ser miembros de una célula secreta conocida pro facilitar el transporte de armas y explosivos de Irán a Irak y de llevar activistas de Irak a Irán para entrenamiento terrorista», según la fuente.
La versión contradice la de un miembro del consejo provincial de Missane quien afirmó que las víctimas eran «residentes que no pertenecían a ningún partido político.
«El balance final de mártires es de 16 muertos y 14 heridos, entre ellos una mujer y un niño. La mayoría de ellos fueron muertos cuando dormían en el techo de sus casas», precisó.
En agosto de 2006, las tropas británicas se habían retirado de Amara después de haber traspasado la responsabilidad de la seguridad a las autoridades iraquíes. Desde entonces, numerosos enfrentamientos oponen las milicias chiítas a las fuerzas iraquíes.
Por otra parte, cuatro personas murieron, entre ellas un policía y un niño, y 41 heridas en enfrentamientos entre el ejército del Mahdi y la policía y el ejército iraquí en Nassiriya (375 km al sur de Bagdad), según un oficial de policía que mantuvo el anonimato.
Un toque de queda fue impuesto después de los enfrentamientos, dijo.
Tres policías murieron y otros cuatro resultaron heridos en un ataque contra un puesto policial en Suk al-Chiukh, a 30 km al sur de Nassiriya, agregó el oficial.
Una nueva generación de combatientes islamistas anti-occidentales, mejor preparados en Irak que sus precursores en la guerra antisoviética en Afganistán, está apareciendo en el Medio Oriente y podría extender la guerra santa, advierten los especialistas.
La presencia de voluntarios saudíes, jordanos o yemenitas en el campo palestino de Nahr al-Bared, al norte del Líbano, sitiado desde hace un mes por el ejército libanés, las detenciones en Jordania o en Arabia Saudí de yihadistas llegados de Irak, ilustran un fenómeno que aumentó, afirmaron.
Marwan Shehadeh, especialista de los movimientos radicales en el Vision Research Institute de Amman, vinculado a los medios islamistas en Jordania, estima que «la resistencia iraquí ya no necesita mano de obra al interior: tienen más de lo necesario. Esto libera a los extranjeros que participaron para ir a combatir a otros lugares».