Los animales son seres especiales, capaces de acompañar y escuchar a las personas sin prejuicio o discriminación, tal es el caso de las mascotas terapéuticas que sin ningún interés ayudan a los enfermos convalecientes y les devuelven la sonrisa a los deprimidos.
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De acuerdo con la Asociación Mascotas Terapeutas de Guatemala, su misión es impulsar y establecer la terapia asistida por animales como un complemento en el tratamiento de distintos padecimientos físicos y psicológicos en los centros asistenciales, médicos y de rehabilitación que existen en el país.
Una mascota terapeuta es un animal de cualquier especie, raza, color y tamaño que posee un temperamento amigable, juguetón y cariñoso. Su función es impulsar una sensación de relajación y bienestar para quienes comparten con ella.
Historia
Según Rosario Barrios, directora de la Asociación Mascotas Terapeutas, todo empezó cuando ella y otro grupo de jóvenes voluntarios visitaban a niños enfermos en la Pediatría del Hospital General San Juan de Dios, quienes se organizaban para llevar a los infantes a diferentes centros de entretenimiento, como el cine, el zoológico, el museo de niños, entre otros.
En una ocasión, Barrios conoció a un niño que había sido operado para corregir una displasia en la cadera, que padecía desde su nacimiento. El pequeño narró su historia y el difícil proceso de recuperación; asimismo habló de los animales que tenía en casa y sobre las cosas que esperaba hacer posterior a su recuperación.
Por su parte, Barrios también relató la historia de sus mascotas, especialmente de «Xena», una perra de raza alaska malamute, quien después de un año de nacida debió ser operada, debido a que padecía de displasia en la cadera. Igual que su pequeño amigo del hospital, «Xena» tuvo que ser operada.
La directora de la asociación dijo que después de la recuperación del animalito, consideró prudente llevarla a la Pediatría del referido hospital. Si los niños escuchaban la historia de la perra podrían sentirse alentados y animados durante su estadía en el hospital.
Después de obtener una autorización para ingresar con «Xena», Barrios visitó el 24 de mayo de 2002 ese lugar, y pudo percibir la alegría de algunos niños, que esperaban con los brazos abiertos al animal, lo que permitió el ingreso al lugar de otras personas con sus mascotas.
Aunque «Xena», la primera mascota terapeuta de esta asociación, murió el 3 de septiembre de 2004, su visita fue motivo de alegría para muchos niños en el San Juan de Dios y en la Casa Hogar Santo Domingo, para adultos mayores.
Corazón
Según la asociación, desde el 24 de mayo de 2002, otras mascotas, al igual que «Xena», demuestran que para dar amor no hace falta convertirse en ser humano, «sólo se necesita un gran corazón y cuatro patas listas para ayudar».