Un ataque que raya en la extrema violencia ocurrió en Puerto Barrios, Izabal, luego de que cinco personas murieran en un ataque armado, y dos más resultaran heridas.
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Desconocidos realizaron una masacre, ocurrida en la calle principal del barrio El Pueblito, de Santo Tomás de Castilla, en el municipio de Puerto Barrios, Izabal.
Los ahora occisos fueron identificados como Axel Samuel Ochoa Barrientos (de 31 años), Rubén Ismael Alarcón Urrutia (22), Telma Danila Hernández Figueroa (32), í“scar Oswaldo Molina (22), y un hombre no identificado de aproximadamente 38 años de edad.
Por su parte, José Manuel Orellana y Héctor Rodrigo Hernández Sánchez resultaron heridos en el ataque, por lo que fueron trasladados a un hospital del sector.
Según las primeras hipótesis de los entes investigadores, el ataque podría provenir de personas que habrían rondado alrededor de una venta de licores, probablemente en estado de ebriedad, y conduciendo un automóvil.
En primera instancia, el hombre no identificado fue asesinado a 25 metros de las garitas de control de la Base Naval de Pacífico. Diez metros más adelante, Axel Ochoa fue asesinado.
Luego, habrían estacionado el automóvil frente a una venta de licores, en donde se encontraba el resto de víctimas de este hecho. Abrieron fuego contra ellos, pero no lograron acertar ningún disparo.
Los entonces atacados ingresaron a la venta de licores, pero fueron seguidos por los victimarios. Adentro de la localidad terminaron su descarga fatal, concretando tres muertos más, además de los heridos. De acuerdo con el Ministerio Público fueron encontrados alrededor de 200 cascabillos en el sector.
Como testigos presenciales hay dos empleados de la venta de licor, que durante la masacre se encontraban en el servicio sanitario realizando labores de limpieza. Por su parte, vecinos del lugar aseguraron que el hecho se extendió por 20 minutos, pero ninguno se animó a siquiera observar por las ventanas, ya que temían por una bala perdida; de hecho, estos testigos aseguraron que los victimarios también dispararon en contra de las casas vecinas para evitar «mirones».
Luego del ataque, la Policía Nacional Civil montó un operativo en busca del vehículo y de los responsables; sin embargo, no se ha logrado dar con un resultado positivo.
Dentro de las hipótesis que se manejan se especula que los victimarios estaban afectados en sus capacidades mentales, tal vez debido al exceso de alcohol o por uso de drogas, lo cual hizo que se perdieran la dimensión de sus actos.
En otras hipótesis, se maneja la venganza o limpieza social. En estas teorías, los investigadores averiguan sobre supuestos actos delicuenciales de las víctimas para dar vía a esta hipótesis