Más juventud, mejor polí­tica


«Si los responsables del mundo son todos venerablemente adultos, y el mundo está como está, ¿no será que debemos prestar más atención a los jóvenes?

-Mario Benedetti-

Violeta Cetino
usacconsultapopular@gmail.com

Vivimos en uno de los paí­ses más desiguales del mundo, los datos estadí­sticos sobre la situación económica y social de Guatemala nos obligan a preguntarnos ¿Por qué en nuestra generación existe menos interés por el escenario formal u oficial de la polí­tica?

Muchos adultos critican a la juventud por su «falta de compromiso» ante la realidad actual. Sin embargo, debemos considerar que así­ como se han dado los cambios polí­ticos, económicos y culturales en las últimas décadas, así­ se ha transformado la participación juvenil. La juventud actual busca espacios para el debate, para el diálogo y el intercambio de ideas.

Las diversas formas de participación en las que se desarrolla la juventud, van desde proyectos socioculturales y comunitarios, proyectos artí­sticos e incluso partidos polí­ticos. Estas experiencias los llevan a cuestionarse sobre el sentido de sus prácticas, lo que implica necesariamente un proceso de politización. Eso significa que no existe una apatí­a generalizada, sino un desinterés en la vida polí­tica y partidaria, sobre todo en los canales tradicionales de participación.

Sin embargo existen muchos esfuerzos que intentan involucrar a la juventud dentro del escenario polí­tico, desde una posición ética, respetuosa de la diversidad cultural y consciente de las condiciones sociales y económicas de Guatemala. Dentro de esas iniciativas existe el Programa «Liderazgo Joven Construyendo Democracia», ejecutado por el Instituto de Investigaciones y Gerencia Polí­tica de la Universidad Rafael Landí­var (Ingep), Instituto Centroamericano de Estudios para la Democracia Social (Demos) y la Fundación Propaz.

Dentro de los objetivos del programa se plantea contribuir a la formación de una nueva generación de jóvenes que asuman progresivamente la construcción y resignificación de la democracia y el fortalecimiento de la esfera pública desde la diversidad cultural, además de generar dinámicas locales y territoriales que influyan en la transformación de la ética y la práctica polí­tica de individuos, organizaciones e instituciones que intermedian entre la ciudadaní­a, sus organizaciones y el Estado.

Todo lo anterior a través de varias estrategias: formación para el desarrollo de competencias juveniles y potenciar el ejercicio de su ciudadaní­a en el contexto electoral y postelectoral; sensibilización, al promover la opinión y el debate público para construir democracia y ejercicio ciudadano; y fortalecimiento institucional. El proceso cuenta con el monitoreo, evaluación y sistematización de resultados.

El programa está dirigido a la juventud que expresa ví­nculos organizativos de naturaleza polí­tica, social y responsabilidad en ámbitos de esfera pública municipal. Esta juventud será localizada en al menos 50 municipios de 14 departamentos de Guatemala.

La juventud que participará en los módulos de formación y sensibilización de dicho programa, desplegará sus capacidades en las organizaciones polí­ticas donde participa, organizaciones sociales y en espacios de participación propios de la esfera pública, articulando la esfera social y la esfera polí­tica. Serán jóvenes formados para la práctica de una democracia intercultural, con perspectiva de género, desde y para las y los jóvenes, en función del bien común ciudadano y del respeto a los derechos humanos.