“A ningún pobre le consuela, saber que en el mundo ha habido siempre ricos y pobresâ€
Noel Clarasó
Desde el inicio de la reciente época democrática, el país se ha ido endeudando cada vez más, tanto el Ejecutivo como el Legislativo han actuado irresponsablemente en el manejo de las Finanzas Públicas, ya que presentan y aprueban presupuestos cada vez más desfinanciados, y de cajón más deuda pública es la solución cortoplacista, que siempre se encuentra, sin tomar en cuenta que ya suficientemente endeudados estamos, sin embargo nos seguimos hipotecando más cada año.
El presupuesto recientemente aprobado, es una muestra más de la poca seriedad con que se manejan las cuentas del Estado, ya que se estrena un nuevo gobierno con un presupuesto financiado en un alto porcentaje con la adquisición de deuda pública, sin tomar en cuenta que se está comprometiendo cada vez más al país, y la vida de la generaciones venideras.
El déficit fiscal que tiene Guatemala, va más allá de lo recomendable, más aún si tomamos en cuenta que somos un país cuya pobreza en términos de población sobrepasa el 80%, este alto margen de pobres no tienen acceso a la salud, educación mucho menos justicia, aunado a la falta de empleo y seguridad. Es realmente irónico que siendo un país rico en recursos naturales, seamos a la vez un país paupérrimo en relación a la calidad de vida de la población, pagando cada año más intereses provenientes de la deuda pública, estos intereses enriquecen más a los organismos internacionales que nos hacen los préstamos y a nosotros nos empobrecen, con el presupuesto para el período 2012, rebasaremos los 100 millardos de deuda pública, casi el presupuesto de dos años.
¿Cuánto más pretenderán endeudarnos, y cómo pagaremos la deuda pública si el esquema se encuentra diseñado para que los tributos los paguen los más pobres, y los que más riqueza tienen pagan menos? Nos encontramos ante una situación ya no de ideología sino que de intereses personales, Guatemala es uno de los países en donde existen más contrastes entre pobres y ricos, existe demasiada riqueza en pocas manos, y excesiva pobreza en los demás, aunado a que no existen fuentes de superación más que para unos cuantos, los niños que hoy nacen ya tienen su futuro más que hipotecado, y no se puede esperar una solución a corto plazo, ya que no existe una política fiscal (que no tributaria) definida, regularmente se tiende a confundir lo fiscal con lo tributario, siendo lo primero lo general, ingresos, egresos, deuda pública, y lo tributario lo concerniente únicamente a los ingresos por tributos reconocidos en la Constitución como impuestos arbitrios y contribuciones especiales, sin embargo en Guatemala, se da por hecho que lo fiscal y lo tributario es lo mismo, y no siendo así, el panorama es el siguiente: se exige la aprobación de la Ley Antievasión VI, que castigará más a los que sí pagamos impuestos con más controles y coerción por parte de la SAT, pero no se oyen campanas en relación a quienes utilizan figuras jurídicas para no pagar impuestos, o utilizan el comercio informal para lo mismo, ¿Sabía usted que todo lo que compra en los mercados y sus alrededores, así como los comercios informales no todos son de las personas que atienden los negocios, y que grandes empresas utilizan este método para no pagar impuestos? Pero todo mundo habla del Pacto Fiscal, y de Leyes Antievasión, pueden existir 20 leyes dentro del mismo contexto, que serán aplicadas a unos cuantos, la estructura está elaborada para que los mismos paguemos lo mismo, o más, pero no para que paguen todos.
Una política fiscal real tendría que abarcar los grandes rubros mencionados, pero eso no se ve en lontananza, ya que además de contar con un presupuesto desfinanciado se mantienen varios vicios como la posibilidad de transferencias de unos renglones a otros así como de ministerios, llama poderosamente la atención, porque son malas prácticas que en una política fiscal sana no deben existir, sin embargo, vemos con preocupación que continuarán.
Guatemala es financieramente un país débil, con una microeconomía deficitaria, y a la que los problemas financieros de los países desarrollados afecta enormemente, ya que dependemos de la riqueza de otros, lo que nos coloca en situación de vulnerabilidad extrema, adicional a lo anterior la corrupción institucionalizada, y el crimen organizado, son agravantes para nuestro debilitado sistema, y con una política presupuestaria como la que plantea el país tiene pocas posibilidades de lograr un crecimiento, porque como siempre he planteado a mis alumnos, ¿Quieren conocer el plan de gobierno? Solamente estudien el presupuesto, y digan las autoridades lo que digan, lo que refleja el presupuesto ese es el plan, no otro, lo demás son versos baratos, ante esta realidad observamos que el plan de gobierno para el año próximo no va a ser mejor que los anteriores, ya que por mucho que las cifras para los ministerios sociales sean un tanto superiores, el que no existan candados para evitar las transferencias precisamente en estos ministerios es altamente cuestionable, y llama a duda sobre la maratónica forma en que se aprobó el presupuesto 2012, que preocupa más que satisface todo el componente del mismo, porque caemos constantemente en un pozo sin fondo, se adquiere deuda para pagar deuda, y así sucesivamente cada año nos hundimos más en el abismo financiero, que implica preocupación sobre el futuro del país. NO PODEMOS PENSAR EN EL HOY, Y DESCARTAR EL MAí‘ANA, PORQUE UNO SIN EL OTRO NO EXISTE.