Más derrumbes en el interior del paí­s; prevén más daños por lluvias


La Conred decretó alerta naranja en el municipio de Poptún, Petén y se mantiene a la expectativa por desborde de algunos rí­os. (Foto de archivo)

La lluvia que cayó durante las últimas horas en el territorio nacional ha provocado deslizamientos de tierra y derrumbes en al menos cinco departamentos del paí­s, dejando inhabilitadas varias carreteras e incomunicadas a decenas de comunidades.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

El mal tiempo provocó que en el kilómetro 107 de la ruta Interamericana se produjera un deslizamiento de tierra, que dejó a dos personas soterradas dentro de su automóvil.

Mynor Rodas, portavoz del Cuerpo Voluntario de Bomberos (CVB), señaló que el hecho ocurrió en el departamento de Quiché, jurisdicción del municipio de Chupol.

Los afectados, Santos Pec, de 35 años, e Irma Yucuté, de 40, viajaban con rumbo a Quetzaltenango y, de pronto, fueron sorprendidos cuando un alud cubrió por completo el vehí­culo en el que se transportaban, y además obstruyó el paso vial.

Oficiales de comunicación del CVB señalaron que los heridos fueron trasladados al centro asistencial de la localidad, después de haber sufrido contusiones y lesiones considerables, para recibir atención urgente.

Alto riesgo

El portavoz de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Hugo Arbizú, indicó que ya se han efectuado estudios a nivel nacional sobre la vulnerabilidad del territorio, para evitar que se produzcan nuevas catástrofes naturales con pérdidas humanas y materiales.

Informes técnicos dan cuenta que en el paí­s existen más de ocho mil 200 zonas de alto riesgo, dentro de los que se incluyen 150 asentamientos en la Ciudad Capital.

Escuintla, Zacapa, Quiché, Chimaltenango, Sololá, Huehuetenango, San Marcos e Izabal cuentan con varias comunidades en riesgo por deslizamientos, desborde de rí­os y deslaves.

Según Arbizú, en varias zonas de alto riesgo se han ubicado comunidades de personas de escasos recursos, quienes podrí­an sumarse al listado de ví­ctimas que fallecen por el deslizamiento de tierra y deslaves.

El plan de emergencia de Conred para atender a la población damnificada inicia con un llamado nacional para que las personas que viven en zonas de riesgo se preparen ante cualquier eventualidad.

«Siempre se debe tener a la mano una linterna, ropa abrigadora, agua pura embotellada y comida enlatada, además es necesario ubicar a los albergues que se abren en cada localidad», refiere Arbizú.

Esfuerzo conjunto

Salvador Gándara, secretario de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia, señala que las catástrofes que se presenten durante la temporada de invierno serán cubiertas por un fondo de emergencia avalado por el presidente ílvaro Colom.

La Coordinación Ejecutiva trabajará en conjunto con otras instituciones del Estado para atender los daños en la infraestructura civil, como sucedió en el municipio de Palí­n, Escuintla.

Por otro lado, Conred y el Ministerio de Comunicaciones administraran los fondos para la rehabilitación y reconstrucción de la red vial que resulte dañada por las lluvias y derrumbes.

«Aunque hay un fondo de emergencia, las instancias que ejecutan obras deben pasar por el sistema Guatecompras y levantar los expedientes que manda la ley», agrega Gándara.

Alerta

Conred decretó alerta roja municipal en La Unión, Zacapa, debido a los deslizamientos de tierra ocurridos en dí­as pasados, y que costaron la vida de al menos 12 personas.

Arbizú señaló que las personas que viven en áreas de peligro están siendo movilizadas hacia albergues que fueron instalados de forma conjunta con las autoridades municipales.

En Poptún, Petén, se declaró alerta naranja municipal, debido a que al menos 480 personas son amenazadas por el desbordamiento de rí­os y el deslizamiento de tierras.

El Instituto Nacional de Sismologí­a, Vulcanologí­a, Meteorologí­a e Hidrologí­a prevé que las lluvias continúen de forma regular en las próximas horas, como resultado del invierno y la repercusión de la tormenta Dolly, que se moviliza con rumbo al norte en la Pení­nsula de Yucatán.