Más de un millón de suicidios por año en el mundo


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Los suicidios son causados por lo general en personas mayores de 65 años que se encierran en sus depresiones.» title=»FOTO LA HORA: ARCHIVO

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<p>Hay más de un millón de suicidios por año en el mundo -más que las muertes por accidentes de tránsito-, la mayorí­a cometidos por hombres y mayores de 65 años, dijo a la AFP Brian Mishara, titular de la Asociación Internacional por la Prevención del Suicidio (IASP, en inglés).</p>
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Mishara, que estuvo en Montevideo para preparar el XXV Congreso Mundial de Prevención del Suicidio, que tendrá lugar entre el 27 y 31 octubre en la capital uruguaya, dijo que «muere más gente por suicidio que en accidentes de tránsito en el mundo».

Según «la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 900.000 suicidios por año, pero ífrica no está incluida en esa cifra, porque ningún paí­s de ífrica enví­a estadí­sticas» de suicidios, explicó Mishara.

«Es aceptado que las estadí­sticas de suicidio que se reportan son subestimaciones debido a que muchos paí­ses no cuentan los suicidios adecuadamente», agregó Mishara, PhD en psicologí­a, profesor de la Universidad de Quebec (Montreal, Canadá) y director del Centro de Investigación e Intervención en Suicidio y Eutanasia.

«Los números ciertamente superan el millón, pero cuánto más de un millón (de suicidios), no lo sabemos», acotó.

El XXV Congreso Mundial de Prevención del Suicidio de Montevideo abordará la genética, la biologí­a y los elementos culturales del suicidio, así­ como las últimas investigaciones y mejores prácticas de prevención.

Mishara indicó que en paí­ses donde se ha impulsado «durante muchos años una estrategia nacional de prevención, las tasas de suicidio en la juventud han descendido», como en los paí­ses escandinavos y Estados Unidos.

«En la mayorí­a de los paí­ses (salvo en Canadá) las tasas más elevadas de suicidios se dan en las personas más viejas, generalmente mayores de 65 años», señaló.

Ello se debe a que en general «las viejas generaciones no obtienen asistencia para sus problemas de salud» y «no están acostumbradas a hablar, a tomar el teléfono para pedir ayuda y hablar con un extraño sobre sus problemas».

Asimismo, «los hombres cometen suicidio cuatro o cinco veces más que las mujeres», pues éstas son más propensas a pedir ayuda, dijo Mishara.

«Los hombres no llaman a las lí­neas telefónicas de ayuda, no hablan con los médicos sobre sus depresiones, no hablan con sus amigos cuando tienen problemas. Es el modelo del héroe americano, el superhéroe, y siempre ha sido de esa forma», explicó.

Por otra parte, indicó que «el alcohol está particularmente ligado al suicidio» pues «cerca de la mitad de las personas que se suicidan estaban bebiendo en el momento de su muerte».

Es que «el alcohol disminuye las inhibiciones y la capacidad de pensar racionalmente para tomar la decisión correcta, por lo que aumenta el riesgo de suicidio en las personas que han estado pensando en eso», explicó.

Además, las personas que han bebido durante mucho tiempo se vuelven potencialmente suicidas por varios motivos: en primer lugar, porque el solo efecto del alcohol deprime; pero también porque los alcohólicos pierden, eventualmente, el apoyo social, de sus familias, se divorcian y se quedan sin empleos, explicó.

La gente «no se suicida porque quiera morir, sino porque se encuentran en una situación de desesperanza, una situación que sienten que no pueden cambiar, que es intolerable, que nunca terminará» y respecto a la cual «no se puede hacer nada», dijo Mishara.

«El suicidio es una forma de copar con problemas difí­ciles (…) Las personas se autoeliminan para parar de sufrir», afirmó.

SíNTOMAS Factores de riesgo


Si bien no es posible predecir con total certeza quién sí­ y quién no va a intentar suicidarse, sí­ que conocemos una serie de factores que aumentan claramente las posibilidades de que se produzca un intento de suicidio. Los más destacables son:

Tener un sentimiento de desesperanza muy intenso (especialmente si ello motiva sí­ntomas de ansiedad muy elevados).

Tener ideas recurrentes de suicidio.

Tener una forma de ser en la que destaca la impulsividad elevada y/o la contundencia elevada a la hora de defender las opiniones propias. El primer rasgo se asocia, sobretodo, a un aumento del riesgo de intento de suicidio, mientras que el segundo, va asociado a un mayor riesgo de suicidio consumado.

Tener la sensación subjetiva u objetiva de soledad.

Abuso de alcohol o de otras drogas.

Padecer alguna enfermedad grave.

Antecedentes personales de maltrato fí­sico y/o abuso sexual en la infancia.

Antecedentes personales previos de intento de suicidio.

Antecedentes familiares de suicidio o de intento de suicidio.

La existencia de cualquiera de estos factores y, sobre todo, la combinación de varios de ellos, debe ponernos en alerta ante la posibilidad de que se produzca un intento de suicidio. Las personas que padecen un episodio depresivo es muy probable que como mí­nimo presente uno de los factores de riesgo descrito, como por ejemplo, un sentimiento de desesperanza muy intenso.

Fuente: forumclinic.org