Ochenta y seis cuerpos de las 153 personas que murieron en el accidente de avión de Madrid el miércoles habían sido identificados hoy por la mañana, indicó el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
«Tenemos identificadas 86 víctimas en este momento, lo que quiere decir que quedarían 67 por identificar», precisó a la radio privada Cadena Ser. A estas cifras hay que añadir una herida que murió el sábado, por lo que el cómputo se eleva a 154 fallecidos.
El ministro indicó que ayer se identificaron más de 20 cuerpos y que «la mayoría de los casos se resolverán en los próximos días», hasta el jueves, pero reiteró que habrá casos que tarden más tiempo debido al mal estado de los cuerpos.
«Nos hemos encontrado con más dificultades que las previstas, fundamentalmente debido al mal estado de algunas muestras, y eso ha hecho que los trabajos se ralentizaran», explicó el ministro, en referencia a las muestras de ADN de los cuerpos que deben cotejar con las de un familiar.
Precisó que los forenses no tienen ADN de familiares de algunos fallecidos, por eso «es una posibilidad» que queden cuerpos sin identificar.
El ministro dejó claro que la seguridad en las identificaciones «es si cabe más importante» que la rapidez. «Las que vamos a hacer, van a serlo al cien por cien», aseguró Rubalcaba.
Un avión de la compañía española Spanair se estrelló el miércoles en el aeropuerto de Madrid nada más despegar y se incendió con 172 personas a bordo por causas aún desconocidas. Dieciocho heridos se recuperan en varios hospitales de Madrid.
Motor
La policía española investiga si la pérdida de potencia de los motores provocó el accidente de avión que el miércoles en Madrid, que causó 154 muertos al estrellarse el aparato poco después de despegar, afirma hoy el diario español El País.
El avión de Spanair despegó medio kilómetro después del punto reglamentario, lo que «induce a los investigadores a pensar que los motores no proporcionaban la potencia necesaria para levantar el avión», según el diario, que cita a fuentes cercanas a la investigación preliminar de la Guardia Civil.
En un vídeo grabado por el aeropuerto no se aprecia que hubiera una explosión en un motor, como se indicó en un primer momento, por lo que «cabe la posibilidad de que, por alguna circunstancia, se activase el llamado sistema de reversa en el motor derecho, hacia donde se escoró al avión instantes después de elevarse y antes de desplomarse», explica.
El llamado sistema de reversa de un motor, «en vez de propulsar la nave, la frena» a través de un mecanismo hidráulico, y se utiliza en el aterrizaje.
«Cabe la posibilidad de que el sistema hidráulico se activase por cualquier circunstancia y que, mientras uno de los motores propulsaba el avión hacia adelante, el otro ejerciera el efecto contrario», añade.
Una comisión internacional investiga las causas del accidente, que dejó 154 muertos y 18 heridos. Los resultados se esperan para dentro de un mes.
El avión despegó y al poco tiempo cayó y las 15 toneladas de queroseno que llevaba le hicieron estallar.
El aparato, de la compañía Spanair y modelo MD-82, salía de Madrid hacia Las Palmas de Gran Canaria (islas Canarias) con 172 personas a bordo.
Inspecciones
La española Spanair superó desde enero más de 100 inspecciones, indicó hoy el director general de Aviación Civil, Manuel Bautista, que defendió la seguridad de la compañía.
«A la compañía Spanair en 2008 se le hicieron más de 100 inspecciones de todo tipo y en todas las inspecciones estaba bien», precisó en conferencia de prensa Bautista, que subrayó que «Spanair tiene una buena imagen en cuanto a la seguridad».
«En todas las inspecciones no hemos detectado ningún problema que afectara a la seguridad ni relacionado con su política de reducción de costes», aseguró el director de Aviación Civil, que depende del ministerio de Fomento y es la máxima autoridad en seguridad aeronáutica.
Bautista defendió también la seguridad aérea en España argumentando que su dirección, en la que trabajan 417 personas, aumentó en un 40% su personal en cuatro años, en un intento de «transmitir a la opinión pública un mensaje de tranquilidad» sobre la seguridad del transporte aéreo.
Aviación Civil ha hecho un «enorme esfuerzo de multiplicación en el número de inspeccciones», con 9.710 efectuadas en 2007, precisó.
Ayer, un avión MD-82 de Spanair tuvo que cambiar su ruta por un problema técnico sin consecuencias. Casualmente se trata del mismo modelo de avión que se estrelló el miércoles en el aeropuerto de Madrid durante el despegue.
El el avión de Spanair que aterrizó en Málaga en vez de hacerlo en Lanzarote sufrió una inspección de la dirección general de Aviación Civil «por cautela y sensibilidad especial a raíz de lo que acababa de suceder», explicó Bautista, que añadió que en condiciones normales no se habría inspeccionado por la autoridad estatal.
Bautista no quiso comentar las causas del siniestro del miércoles, que provocó 154 muertos, pero dijo que «probablemente ha habido fallos, y probablemente más de uno».
Por otro lado reconoció que la creación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea española (AESA) sufre un «retraso por problemas de administración», y que supondrá «un cambio importante para la seguridad aérea a medio y largo plazo».