Más de 8 mil 300 áreas estarán en riesgo durante este invierno


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Si se cumplen los pronósticos, la temporada de invierno iniciará el mes próximo y los habitantes de unas 8 mil 300 áreas del país estarán en riesgo por las eventuales inundaciones y deslizamientos que provocan las lluvias; las zonas urbanas no están exentas de la inestabilidad, pues se estima que solo en la Capital hay 199 puntos vulnerables. Las autoridades encargadas de la prevención, las comunicaciones, la infraestructura y las comunas ya están advertidas y de sus acciones preventivas dependerá evitar que haya víctimas mortales.

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EDER JUÁREZ
ejuarez@lahora.com.gt

El invierno es sinónimo de temor y desesperanza para los vecinos del asentamiento La Paz, ubicado en una de las laderas de la zona 6 capitalina, así como para los habitantes de las miles de áreas declaradas en situación de riesgo como consecuencia de su vulnerabilidad frente a las inundaciones, los deslizamientos y los derrumbes.

Mario Rosales, vecino de La Paz, quien trabaja como ayudante del piloto de un camión y es padre de cinco hijos, no puede ocultar su  preocupación cuando el cielo se nubla y observa las primeras lluvias, que auguran una intensa época invernal.

Esa situación no sería un problema serio, de no ser porque la mayoría de los asentamientos carecen de planificación urbanística, y por ende, se encuentran en áreas de alto riesgo; además, las condiciones de pobreza y pobreza extrema de los habitantes implica que las viviendas sean realmente improvisados refugios de viejas y oxidadas láminas de zinc, o materiales de construcción de baja calidad.

«No podemos vivir en otra parte porque no tenemos dinero para pagar el alquiler; la situación es dura», dice Rosales a La Hora, durante un recorrido realizado para conocer la situación de los asentamientos capitalinos.

Cada invierno, los vecinos que residen en este sector se las ingenian para combatir la crecida del río de aguas negras que pasa a un costado de sus viviendas. Esta vez colocaron muros de contención fabricados con neumáticos, que según ellos, no permiten que la corriente alcance las viviendas, o peor aún, que cause desprendimientos de tierra.

De acuerdo con Jaime Barrera, vecino de Rosales, desde el pasado marzo iniciaron junto a otras personas a trabajar en la colocación de los neumáticos; con dificultades reunieron cinco mil quetzales entre todos los vecinos para adquirir los materiales. El miedo se transforma en prevención, pero no es suficiente, dicen, porque la vulnerabilidad aún persiste y su única esperanza es que el invierno sea benévolo.

Alejandro Maldonado Lutomirsky, director ejecutivo de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), señala que “todos los departamentos y municipios de Guatemala son vulnerables a deslizamientos e inundaciones” según estudios de mapas de riesgo que en esa entidad han realizado, pero en total se cuentan 8 mil 300 áreas específicas en condiciones vulnerables, en todo el país.

Sin embargo, la proporción de riesgo no es la misma en todos los sectores, pues existen algunos lugares donde prevalecen las inundaciones, como las aéreas del Caribe o la Costa Sur, a diferencia de lo que sucede en cuencas como el Motagua o el Polochic, o los departamentos de Guatemala, Alta Verapaz, el Quiché, Huehuetenango y Sololá, que son más susceptibles a los deslizamientos.

Según Maldonado, “en la Ciudad Capital coinciden las áreas de mayor riesgo con los asentamientos”, los cuales son más peligrosos durante el invierno; se estima que hay 199 sectores vulnerables en la Metrópoli.

En ese sentido, el funcionario indica que “la Conred depende de los trabajos que realizan las municipalidades, alcaldes y las gobernaciones departamentales”, ya que “es responsabilidad de los alcaldes el tema de ordenamiento territorial, de autorización o no de las construcciones que se puedan dar en puntos identificados de alto riesgo”.

“Serán estas dependencias quienes trabajen para prevenir y mitigar, en los puntos que ya la Conred ha identificado”, señaló Maldonado, quien puntualizó que “el recurso humano es limitado y los puntos en riesgo son bastantes y es por eso que es necesario que se trabaje en conjunto con las municipalidades, para atender como mínimo los puntos más críticos”. 

LA HISTORIA QUE SE REPITE

Según Alfredo Ramírez, vicepresidente del Comité Único de Barrio del asentamiento El Cerrito, ubicado en las inmediaciones del Puente el Incienso, “los vecinos han sabido amortiguar la situación que año con año se presenta con las lluvias”, pero sus esfuerzos no han sido del todo efectivos, ya que aún son vulnerables en el invierno y el próximo parece que no será la excepción.

Ramírez explica que ese asentamiento cuenta con personas que son capacitadas por la  Conred para prevenir desastres o para atender alguna emergencia que se pueda dar durante la temporada de lluvias.  No obstante, asegura que hasta ahora el apoyo de las autoridades ha sido mínimo, ya que son los vecinos quienes tienen que  invertir sus recursos  en la construcción de drenajes, canaletas y muros de contención para evitar deslizamientos.

Estos puntos identificados que la Conred señala, siempre han sido vulnerables a desastres provocados por la lluvia, en donde existen deslizamientos, inundaciones o deslaves, y en donde anteriormente se han registrado varias muertes.

De acuerdo con los reportes de los Bomberos Municipales, existen varias zonas y colonias que son siempre las que presentan algún tipo de problemas en la época de lluvia; este cuerpo de socorro señala que muchas veces los vecinos son los responsables de que en sus viviendas exista alguna emergencia, ya que no cuentan con medidas de prevención que les ayuden a no ser reincidentes en este tipo de emergencias.

Los socorristas indican que las emergencias se registran cada año, por ejemplo, en el asentamiento Tierra Santa en la zona 12, así como también en la zona 7, en las comunidades que se encuentran detrás de la colonia Bethania y las que colindan con el puente El Naranjo.

LAS AUTORIDADES

Las autoridades encargadas para la prevención de desastres como la Conred, la Municipalidad de Guatemala y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda señalan que se están trabajando para mitigar los efectos negativos que podría tener el invierno.

Según la Conred, se están trabajando en distintas líneas de acción de forma paralela y simultánea. En primer lugar está la planificación e identificación de riesgos, la organización comunitaria y la  integración de sistemas de alerta temprana, que el año anterior dieron resultaos positivos.

Además se está trabajando en promover y fomentar medidas de mitigación concretas como dragados de ríos, construcción de bordas que en gran medida reducen el impacto de los desastres que se pudieran dar en esta temporada de invierno.

Según la Municipalidad de Guatemala, a través de la Unidad de Mitigación de Riesgo, mantiene un  programa permanente de prevención de desastres; se construyen muros de contención en los puntos más vulnerables de la ciudad Capital.

Carlos Sandoval, vocero de la Municipalidad, señala que en la época de lluvia la municipalidad trabaja en la limpieza de los drenajes para que el agua fluya, y no afecte el asfalto o carretera, y que esto no dañe directamente a las viviendas que se en encuentren en puntos vulnerables.

Además indica que a nivel Capital se les está dando tratamiento a más de 40 mil tragantes y asegura que al momento de presentar cualquier eventualidad, la Municipalidad está preparada para habilitar los albergues necesarios para ayudar a las familias afectadas.

Mientras tanto el ministro de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, Alejandro Sinibaldi, sostiene que se está trabajando en distintas regiones del país para contrarrestar los desastres que se podrían presentar en el invierno; esa cartera se está ocupando del mantenimiento y construcción de puentes.

Además, Sinibaldi indicó que se tienen más de 300 frentes de trabajo en este sentido y que ya se inició el trabajo de mitigación en la mayoría de ríos del país, “tal es el caso de los que siempre dan problemas” como los de la Costa Sur, Coyolate, Nahualate, Salamá; ríos que históricamente presentan dificultades, en donde se están trabajando bordas y medidas de mitigación.

En relación de que si el Ministerio de Comunicaciones se encuentra preparado para el invierno de este año, Sinibaldi dijo que hay avances significativos y que se tienen a los equipos trabajando para enfrentar cualquier contingencia.

EN EL CENTRO
ZONAS DE RIESGO


Según la Conred, solamente en el departamento de Guatemala existen 313 asentamientos considerados puntos vulnerables a desastres.

La  Capital cuenta con 199, seguido de Villa Nueva con 56,  Chinautla reporta 39, Villa Canales con 5, Mixco con 3 y Santa Catarina Pinula  con 2.

San Juan Sacatepéquez, San Miguel Petapa, y San José Pínula concentran el resto.

Las autoridades presentan importancia a la zona central, debido a que es la más poblada de la nación, por lo que el riesgo también es mayor.

PREVENCIÓN
INFORMACIÓN QUE SALVA VIDAS


Desde mediados del 2010 surgió la propuesta para crear sistemas de prevención de riesgos con el uso de teléfonos celulares.

En un reportaje publicado por La Hora, el 18 de junio de 2010, expertos sugirieron que la información temprana ayudaría a salvar vidas.

Cualquier persona con acceso a un teléfono móvil podría recibir información sobre la situación de riesgo en su comunidad, y de esa forma se realizarían los procesos de evacuación y movilización con mayor agilidad.

Entre las principales causas de las muertes durante los desastres naturales destaca la falta de conocimiento e información sobre cómo responder ante una calamidad, según los expertos.

A través de mensajes de texto o llamadas telefónicas la información llegaría de forma ágil hasta los lugares más inaccesibles del país.

«No podemos vivir en otra parte porque no tenemos dinero para pagar el alquiler; la situación es dura».
Mario Rosales
Vecino de La Paz