De enero a septiembre, más de 150 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) han sido capturados por involucrarse en hechos ilícitos; sin embargo, la raíz de este problema se origina por la poca dignificación en esta labor.
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Rember Larios, inspector general de la PNC, informó de la captura de tres miembros de esta institución; dos fueron aprehendidos en horas de la mañana de ayer, mientras que por la tarde se pretendía detener a otros dos, no obstante, uno de estos se dio a la fuga.
Los capturados fueron Juan José Zeceña Vásquez y í“scar Augusto Morales, a quienes se les sindica de ser parte de una banda de asaltantes de residencias en la ruta a Barberena, Santa Rosa.
El pasado 26 de agosto, a las 07:30 horas, cerca del kilómetro 16.5 de la ruta que conduce hacia el municipio de Fraijanes, Guatemala, los policías le interceptaron el paso a una camioneta agrícola en la que se conducía una mujer, a quien secuestraron bajo amenazas de muerte y la obligaron a mostrar las instalaciones de su residencia.
Los individuos ingresaron a la casa junto con otras personas del servicio doméstico, amarraron a la fémina y sustrajeron la cantidad de seis mil dólares y una buena cantidad de joyas.
Por otro lado, el oficial Fredy Giovany García Hernández, asignado a la Comisaría 16, en la colonia Carolingia, zona 6 de Mixco, fue capturado, luego de la denuncia de un vecino del lugar, quien señaló que solicitó ayuda de los miembros de esta institución para recuperar su vehículo robado, pero estos solicitaron a cambio la cantidad de Q5 mil.
El afectado dio a conocer a la Oficina de Responsabilidad Profesional (ORP) de la PNC, dicho suceso, quienes le aconsejaron negociar con los policías la cantidad de Q3 mil. Ayer se efectuaría dicho pago, pero no se realizó; terminó con la aprehensión de García Hernández. El otro agente, Sebastián Solís, se dio a la fuga.
Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), señaló que varios factores influyen para que miembros de la institución policíaca se involucren en actos delictivos, algunos son la poca formación académica, los bajos salarios que devengan, el hecho de que sólo existe una academia que permite el ingreso de cualquier persona a sus filas, sin que garantice una investigación del perfil del nuevo integrante, así como el bajo presupuesto para esta entidad.
Asimismo, señaló que es necesaria la depuración de los oficiales, pero también la dignificación de las condiciones laborales en las que se encuentran actualmente porque son «deplorables», dijo.
«No tienen ni camas, duermen en colchonetas sucias, ni siquiera les dan gasolina para las unidades en las que se trasportan, ni para las balas que utilizan», dijo el representante del GAM.
A decir de Polanco, las investigaciones que se realizan a lo interno de la institución son «positivas», las cuales permitirán mejorar el quehacer de la institución, pero para ello también es conveniente brindar condiciones justas de trabajo, el cual se logrará por medio de un presupuesto mayor al actual.