Más de 1.5 millones sin techo


El crecimiento del número de familias que habitan a orillas de barrancos y en asentamientos en todo el paí­s se incrementa en todo el paí­s, eso por falta de una polí­tica integral que fije metas anuales para resolución de casos, siguen denunciando los afectados.

Las familias necesitadas están viendo alejado su sueño de contar con una vivienda digna este año, eso porque los diputados casi salen de vacaciones mientras vuelve a quedar estancada la ví­a para legislar ese propósito.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Esta semana todaví­a hubo una reunión con el movimiento de pobladores y las comisiones de Vivienda, Legislación y Puntos Constitucionales, pero sin avances significativos que muestren que hay un interés serio por resolver ese problema colectivo en el paí­s, dijo Rolli Escobar, lí­der de «los sin vivienda».

Solo lo viejo es inaugurado

El actual gobierno ha entregado algunas viviendas, pero eso es todo lo viejo que dejó la administración Berger, proyectos que fueron iniciados por la emergencia que dejó la tormenta Stan, «pero a los serios y diferentes programas que son tres, ningún funcionario les quiere entrar» denunció Escobar.

Uno de los programas es: «De Fortalecimiento, que consiste en la compra de un lote con servicios básicos, que para ser digno, como mí­nimo debe medir diez por veinte metros, que en condiciones de mercado puede alcanzar un costo de Q70 mil u Q80 mil, pero alejado de los grandes centros urbanos, por ejemplo Ciudad Quetzal o Escuintla. Los gobiernos no aceptan esa alternativa», explicó Rolli Escobar.

La otra opción se llama: «De Descentralización, que consiste en la construcción de la vivienda con lote propio; el área es de cuarenta y dos metros cuadrados, que consta de dos dormitorios, una cocina, un sanitario, piso sencillo y techo de lámina metálica, y su costo aproximado de Q20 mil que aporta el gobierno y Q6,500.00 el dueño del lote», describió Escobar.

«A la anterior alternativa es a la que más le apuestan porque el negocio para las constructoras está presente y es atractivo. Lamentablemente la denuncia pública es que algunos funcionarios públicos, entre ellos supuestamente diputados, son dueños de empresas de la construcción», agregó el lí­der.

El tercero se llama Mejoramiento de Barrio y Asentamiento, «ese está muerto, no activado. Solamente lo ponen en marcha cuando hay emergencias o estados de calamidad como en la época de lluvias, para disponer del dinero sin control como sucedió y ha sucedido con las emergencias en Sololá, Escuintla, Suchitepéquez, San Marcos, Zacapa, Alta Verapaz, Petén, Izabal entre otros», enumeró Escobar.

Este año, autoridades del Foguavi informaron en el Congreso que los gastos de dichos recursos, incluidos Q3.5 millones, fueron destinados a las comunidades y proyectos de la tormenta Stan ocurrida en 2005. Construyendo Mi Barrio, Q579 mil; desarraigados y desmovilizados, Q1 millón 27 mil; descentralización Q13.6 millones; fortalecimiento Q697 mil.

MINISTERIO


Según Escobar, en la capital siguen existiendo 380 asentamientos humanos y en el resto del paí­s son más de 575, cifras donde se siguen contabilizando las familias que crecen en la pobreza y por ello demandan cada año más viviendas, las que ya suman un millón 670 mil.

La creación de un ministerio de vivienda es la iniciativa de ley que sigue congelada en el Congreso de la República, idea que «los sin vivienda» han propuesto a los diputados y porque concentrado el dinero de todos los fondos sociales que tienen que ver con la construcción de vivienda popular, posiblemetne sumarí­an casi Q1 mil millones.

«Los sin vivienda» se refirieron al Fondo Nacional para la Paz -FONAPAZ-, Dirección de Atención a Vivienda -Davi-, Fondo Guatemalteco para la Vivienda -Foguavi-, el Fondo de Inversión Social -FIS-,que aunque está terminando su fase de liquidación, hay riesgo que se le sigan asignando recursos en el presupuesto 2009.