Más bancos estafados


El presidente del banco español, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), Francisco González, en una conferencia de prensa por el fraude Madoff.   AFP Philippe Desmazes

La lista de ví­ctimas del gigantesco fraude orquestado por el inversor neoyorquino Bernard Madoff se engrosó el martes, afectando ya a numerosos bancos en el mundo, mientras que expertos financieros denuncian la irresponsabilidad de los entes reguladores en Estados Unidos.


La sociedad de inversiones del ex presidente del Nasdaq fue liquidada el lunes por la noche. Su estafa «piramidal», que totalizarí­a 50 mil millones de dólares, pasó hasta ahora desapercibida por un principio simple: pagando a los clientes existentes sus intereses con el capital aportado por los nuevos.

Después de la confesión, la semana pasada, de Madoff, de 70 años, no pasa un sólo dí­a sin que broten nuevas entidades financieras expuestas a pérdidas potenciales.

Los dos últimos bancos que pasaron a integrar la lista de estafados fueron el japonés Aozora, que anticipó un posible agujero de 136 millones de dólares, y el holandés Fortis, con un riesgo potencial de unos 1.350 millones de dólares.

Muchos bancos europeos se exponen a que sus sumas invertidas en los fondos de Madoff se reduzcan a humo.

El español Santander, hasta ahora el más afectado, podrí­a perder hasta 3.140 millones de dólares. Lo acompañan además su compatriota BBVA, y los franceses Natixis y BNP Paribas.

Con montos menos sonados, están en el mismo barco la aseguradora gala Axa, el banco franco-belga Dexia, y los franceses Credit Agricole y Societe Generale.

En Gran Bretaña, HSBC, tercer banco mundial, se expone a una pérdida de 1.000 millones de dólares, el RBS anticipa 600 millones de dólares y el fondo de inversiones Man Group, 360 millones de dólares.

En Suiza, se vieron afectados varios pequeños bancos privados.

Hasta ahora, ninguna gran entidad estadounidense parece haberse visto salpicada por el fraude. En cambio, el número de ricos y famosos no deja de escalar.

Fundaciones como la del premio Nobel de la Paz Elie Wiesel o la del cineasta Steven Spielberg figuran entre los estafados, aunque los montos no han salido a la luz.

Carl y Ruth Shapiro, generosos donantes del Museo of Fine Arts de Boston, han perdido el 40% de su fortuna.

¿Cómo es posible que entidades serias creyeran en rendimientos superiores al 12% sin que les asaltara ninguna duda?», se interrogaba el martes un gestor de fondos franceses, bajo el anonimato.

Aunque «cabe pensar que la respetabilidad de Bernard Madoff inspiraba una confianza absoluta, hasta el punto de que la SEC (Security and Exchanges Comission, ente regulador del mercado estadounidense) se habí­a unido a sus servicios», explicó.

La SEC es señalada ahora con el dedo.

El director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, criticó el lunes a las autoridades reguladoras en Estados Unidos: «La sorpresa no es que haya ladrones», sino que «la pregunta es: ¿qué hace la policí­a?».

El presidente de la Autoridad francesa de Mercados Financieros (AMF), Jean-Pierre Jouyet, estimó que la reglamentación estadounidense «vuelve a quedar en entre dicho, por cuarta vez» en diez años.

Jouyet citó los colapsos estrepitosos del fondo especulativo LTCM (1998), del gigante eléctrico Enron (2001) y del banco Lehman Brothers (2008).

Hace falta que «la confianza se mantenga, pero para que haya confianza, es necesaria una buena reglamentación», algo que se «da en Europa, pero Estados Unidos debe hacer progresos importantes» al respecto, concluyó.