Más acusaciones contra Alí­ el Quí­mico


Juicio. Chií­tas se han congregado en varias mezquitas para orar por el proceso contra Alí­ el Quí­mico.

Una madre iraquí­ acusó hoy al primo de Saddam Hussein, Alí­ el Quí­mico, de haber arrojado a sus dos hijos desde un helicóptero, ante el tribunal que lo juzga en Bagdad junto a otros responsables de unas masacres cometidas contra chií­tas en el sur de Irak en marzo de 1991.


«El ejército detuvo a mis dos hijos, mi hermano y mi sobrina el 3 de marzo de 1991», relató la mujer ante el tribunal. «Nueve dí­as después, mi hermano y mi sobrina fueron liberados y me dijeron que Alí­ Hassan al Majid (apodado Alí­ el Quí­mico) arrojó a mis hijos desde un helicóptero a las aguas del Golfo».

Este fue el primer testimonio de la jornada del jueves en el juicio que se celebra contra 15 ex dirigentes del régimen iraquí­, entre los que figura como principal encausado Majid, primo del ex dictador Saddam Hussein y ministro del Interior en la época de la masacre.

El juicio comenzó el martes en el Alto Tribunal Penal iraquí­ y se celebra en la zona de máxima seguridad («zona verde») de Bagdad. En el proceso están previstos 90 testimonios.

El miércoles, el profesor Iyad Abdel Zahra Achur contó cómo fue detenido junto a otras 300 personas, entre ellas una adolescente de 14 años. El profesor aseguró que Majid mató a tres detenidos y ejecutó a la chica sólo porque intentó hablarle.

Junto a «Alí­ el Quí­mico» se sientan en el banquillo de los acusados el ex ministro de Defensa, Hachim al Tai, y el ex viceresponsable de operaciones del ejército de Saddam Hussein, Hussein Rachid al Tikriti.

Los tres ya fueron condenados a muerte el 24 de junio por la masacre de 182.000 kurdos en Irak en 1988, un episodio que le valió a Majid, por el tipo de armas utilizadas para la masacre, el apodo por el que es conocido.

Los condenados recurrieron la sentencia ante la corte de apelación. Pero si esa instancia la confirma, los tres ex dirigentes serán ejecutados en un plazo máximo de 30 dí­as, tal como marca la ley iraquí­, por lo que los cargos de este nuevo juicio contra ellos quedarán archivados.

En el juicio actual, los 15 procesados están acusados de haber masacrado a 100.000 habitantes del sur de Irak, en su mayorí­a de origen chií­ta, tras una revuelta popular que se produjo a raí­z de la derrota militar infringida por la coalición internacional encabezada por Estados Unidos al ex dictador en Kuwait, en 1991.

Saddam Hussein invadió en el verano de ese año la rica monarquí­a del Golfo, cuando «Alí­ el Quí­mico» era ministro del Interior. La intervención internacional obligó al ex dictador a retirarse de suelo kuwaití­.

Tras la invasión estadounidense de Irak en 2003 se descubrieron decenas de fosas con cadáveres de chiitas –que representan el 60% de la población del paí­s–, fallecidos durante la citada represión.

Se trata del tercer juicio contra responsables del antiguo régimen acusados de genocidio y crí­menes contra la humanidad, tras el realizado contra Saddam Hussein por una matanza de kurdos que le valió la pena capital y posterior ejecución a finales de 2006.