El taponero dominicano Carlos Mármol regresó ayer al montículo tratando de cerrar un triunfo y de nuevo se quedó corto. Pero los Cachorros no.
El abridor canadiense Ryan Dempster recibió solamente cuatro imparables en ocho entradas sin carreras y Chicago superó otro mal desempeño de su cerrador para vencer 2-1 a Florida.
CHICAGO / Agencia AP
Con la derrota, la mejor racha de victoria de los Marlins de la temporada terminó en seis.
Dempster (7-6) ponchó a nueve sin conceder bases por bolas en su mejor actuación de la temporada mientras los Cachorros ganaban por tercera vez en nueve juegos, pero la atención se centró nuevamente en el derecho dominicano.
«Lo necesitamos», dijo el manager Mike Quade sobre Mármol. «Cuando uno habla sobre el bullpen, él es pieza importante».
Pero por ahora, esa pieza no está funcionando.
Tras el fracaso de la novena entrada del partido del jueves, Quade había dicho no estar seguro de que usaría a Mármol en una situación de salvamento. Sin embargo, lo hizo luego de dialogar con el lanzador, entrenadores y la directiva del equipo antes del juego del viernes.
Eso le resultó contraproducente al optar por enviar a Mármol al montículo en la novena entrada el viernes. Sean Marshall tuvo que relevar al dominicano para salir del apuro y será el cerrador para los próximos días.
«Tratamos de resolver la situación», dijo Mármol. «Esperemos que cuando regrese sea el mismo Mármol de siempre».
El taponero insistió en que los problemas son mecánicos y no mentales y que no ha perdido la confianza. Lo que no tiene es control ni tampoco la paciencia de los aficionados.
Mientras que en Atlanta, el regreso a Grandes Ligas dio al venezolano Martín Prado el empuje necesario al bate.
Prado conectó dos imparables, entre ellos un cuadrangular, en su regreso tras cinco semanas en la lista de lesionados y los Bravos derrotaron el viernes 11-1 a unos Nacionales de Washington propensos a cometer errores en el 10.000mo triunfo en la historia de la franquicia.
«Me sentí diferente esta noche», dijo Prado. «Durante un par de partidos en rehabilitación no me sentí inspirado. El volver esta noche me dio ese empuje».
Prado, que participó en el Juego de Estrellas de 2010, había estado fuera desde el 8 de junio debido a una infección por un estafilococo en su pantorrilla derecha.
Mientras se rehabilitó en ligas menores, el venezolano jugó como jardinero izquierdo, tercera base y bateador designado en ocho partidos. Regresó a la alineación de Atlanta para reemplazar en tercera base a Chipper Jones, quien se ausentará por lo menos dos semanas tras una cirugía artroscópica en un menisco de la rodilla derecha.
Pese a su modesta actuación en las menores, Prado dijo antes del partido que tenía confianza en su desempeño al bate. Esa confianza se mostró el viernes.
Tras conectar elevados en sus primeras dos visitas al plato, Prado abrió la cuarta entrada con su noveno cuadrangular y agregó un sencillo impulsor en la sexta.
En otros partidos de la Liga Americana, Chicago (Medias Blancas) derrotó 8-2 a Detroit; Cleveland 6-5 a Baltimore; Toronto 7-1 a Nueva York; Tampa Bay 9-6 a Boston; Kansas City 2-1 a Minnesota; Oakland 5-3 a Los Angeles (Angelinos); y Texas 4-0 a Seattle.
En la Liga Nacional, Filadelfia le ganó 7-2 a Nueva York; Cincinnati 6-5 a San Luis; Pittsburgh 4-0 a Houston; Colorado 4-0 a Milwaukee; Los Angeles (Dodgers) 6-4 a Arizona; y San Francisco 6-1 a San Diego.
Robo de señales
El receptor de los Yanquis de Nueva York Russell Martin afirmó que de ninguna manera está enfadado con los Azulejos de Toronto porque supuestamente le roban sus señales, sino que está molesto consigo mismo por darse cuanta hasta ahora.
Martin aseguró que los Azulejos comunicaron información desde la segunda base el jueves cuando Toronto venció 16-7 con una explosión de ocho carreras en la primera entrada.
«Si mueves la cabeza de una manera es una recta, si la mueves hacia de otra forma es un slider», dijo Martin tras el partido. «Fue muy ostensible».
Pero antes del partido del viernes, Martin dejó en claro que no considera que el comportamiento de Toronto este fuera del límite establecido.
«Estaba más enfadado conmigo mismo por darme cuenta demasiado tarde», dijo.
Martin declaró que fue hasta la cuarta entrada del jueves cuando cambió las señales en el momento en que el dominicano José Bautista estaba en la segunda base y Aaron Hill en el plato. El turno al bate de Hill terminó con un ponche abanicando.
«Es parte del juego, y también es una parte divertida del juego», dijo Martin.
El manager de los Yanquis, Joe Girardi, un receptor en su época de jugador, estuvo de acuerdo con Martin en que es responsabilidad de la defensa proteger las señales para que no se las roben.