Mario Balotelli, un rebelde sin causa


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Es muy talentoso. Marca goles de bella factura y es un gran futbolista. Sin embargo, su comportamiento chulesco y arrogante tanto dentro de los terrenos de juego como fuera de ellos le convierten en un arma de doble filo dentro de un vestuario.


Si el pisotón de Pepe a Messi durante el partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey ha sido uno de los temas más comentados tanto en los medios de comunicación nacionales e internacionales como en las redes sociales, también Mario Balotelli ha sido uno de los protagonistas de la semana.

Tras unas agresiones ciertamente similares, el central portugués del Real Madrid parece que quedará impune. Sin embargo, el delantero italiano sí que ha sido sancionado por el Comité de Competición inglés por patear de un modo escalofriante la cabeza de Scott Parker durante el encuentro entre el Manchester City y el Tottenham del pasado fin de semana.

El partido correspondía a la 22ª jornada de la Premier League. Dzeko salió como titular y el futbolista transalpino le sustituyó en el minuto 65. Apenas 15 minutos después vio la amarilla por una falta a destiempo, algo que encendió y mucho sus nervios. A falta de siete minutos para el final del encuentro y con el 2-2 en el luminoso, tuvo tiempo de pisotear la testa de Parker, acción por la que ni siquiera vio la segunda cartulina.

LA LÍA PERO RESUELVE EL PARTIDO

Lo más sorprendente de todo es que en el último minuto provocó un penalti que él mismo transformó para dar la victoria a los citizens. Con esta actuación, quedó patente una vez más que SuperMario es capaz tanto de decidir un partido como de destrozarlo con su lamentable actitud de joven rebelde.

Por el momento ha participado ya en 15 encuentros en la Premier League en lo que va de temporada. En total, suma nueve tantos, algunos de los cuales han sido vitales para superar a equipos como el Everton, el Newcastle, el Aston Villa o incluso el propio Manchester United (anotó los dos primeros goles en el doloroso 1-6 que le endosaron los skyblues en Old Trafford).

Sin embargo, su calidad es equiparable a su chulería innata y a su irritante provocación. Colecciona varias locuras e insensateces impropias de un futbolista de la élite del deporte rey. Además de despreciar por completo a sus rivales (véase el gol que le marcó con el hombro al Norwich al cazar un rebote tras fallar su primer disparo), no tiene reparo tampoco en provocar a sus propios aficionados al encararse con ellos cuando estos le critican. Ni siquiera se cortó un pelo durante un partido amistoso de pretemporada contra Los Ángeles Galaxy, al intentar marcar un gol con una marsellesa desastrosa.
POLÉMICO DENTRO Y FUERA DEL CAMPO

También se ha enzarzado en alguna que otra sobre el césped, como por ejemplo con Rio Ferdinand e incluso ha agredido a otros compañeros de profesión -e incluso de equipo- con patadas más propias del Taekwondo que del fútbol. Sin embargo, sus excentricidades no se quedan únicamente en los terrenos de juego, ya que ha protagonizado diversas polémicas en su corta carrera profesional.

Por un lado, no ha escondido jamás su sentimiento rossonero ni siquiera cuando militaba en el Inter, ya que incluso llegó a decir que canturreaba el himno del Milan en el vestuario. También despreció al club interista al lanzar la camiseta al suelo tras un partido de Champions League con el Barcelona. Y más allá de todo esto ha sido capaz de declarar que cada vez que pisaba el campo del Verona recordaba que «el público de Verona me provoca asco».

Y tampoco pasó inadvertida la camiseta que mostró ante el Manchester United en la que mostraba el mensaje ‘Why always me?’ (¿Por qué siempre yo?), haciéndose pasar por una víctima cuando realmente es el primero en malmeter y buscarse problemas.
Este es Mario Balotelli, un ariete capaz tanto de crear auténticas obras de arte como de lanzar dardos a los jugadores del equipo juvenil del Manchester City.