El entrenador argentino del Pachuca mexicano, Pablo Marini, apeló al «orgullo» de sus jugadores para poder terminar el Mundial de Clubes mañana con un triunfo sobre el Al Wahda emiratí, en el partido por el quinto lugar, después de haber caído en los cuartos de final.
«Es un partido en el que vamos a jugar por nuestro orgullo. Es un partido importante, sigue siendo un Mundial, y queremos irnos con una victoria», comentó el técnico sudamericano tras el entrenamiento de hoy en el estadio Zayed Sports de Abu Dabi.
«Queremos demostrar que lo que pasó el viernes fue un accidente, queremos dar una buena imagen e irnos al menos con esa satisfacción», apuntó.
El Pachuca se había despedido del Mundial de Clubes el viernes al perder 1-0 con el Tout Puissant Mazembe de la República Democrática del Congo, a pesar de ser mejor sobre el terreno y controlar el ritmo del choque de manera abrumadora, especialmente en la segunda mitad.
«Nos tomamos este partido muy en serio, como si fuera la semifinal. Vamos a jugar con nuestros mejores jugadores y demostrar que para nosotros no es un partido más, sino un partido importante», señaló.
Marini no pudo evitar pensar ya en los próximos retos del equipo ante la cercanía del torneo de Clausura de su país, donde quiere «mejorar» y olvidar la decepción que supuso su caída en los cuartos del Apertura, ante el finalmente campeón Monterrey.