Marí­a Pérez Pérez, la mayor beneficiaria de MiFaPro


Los beneficiaros del Programa Mi familia Progresa, mientras facilitan sus datos personales para que les sea entregado el dinero correspondiente. FOTO LA HORA: Fí‰LIX ACAJABí“N

Después de un análisis de los datos del programa Mi Familia Progresa (MiFaPro), donde se verificaron las 13 mil 505 paginas que tení­a el padrón hasta el 12 de febrero del 2010, se pudo establecer que el homónimo más repetido es el de Marí­a Pérez Pérez.

Eddy Coronado
ecoronado@lahora.com.gt

La información contenida en la página de Internet del programa fue analizada por un ingeniero en Ciencias de la Computación, egresado de la Universidad del Valle de Guatemala en el 2009, quien ha optado por mantener el anonimato.

Según su análisis, se estableció que el archivo tiene inconsistencias y protecciones que dificultan su transformación con varios paquetes de software que utilice, pero se lograron establecer ciertos patrones curiosos.

Entre otros homónimos repetidos el de Marí­a Santizo Lucas, con siete repeticiones, y seis de Ana Lucas Lucas, todas de la misma aldea.

Cabe decir que éstos son nombres usuales en todo el paí­s, por lo que no significa nada que se repita estos homónimos. Sin embargo, se resalta la necesidad de obtener

Entre otros de los resultados obtenidos por el profesional, detectó que El Estor, Izabal, es el poblado donde se ha pagado la mayor cantidad de dinero, erogando de esta manera más de Q 4 millones, mientras que la página oficial del programa resalta que se han incluido al programa a 477,746 familias de 177 municipios.

RESTRICCIONES

El profesional de la computación refirió que el documento posee un alto nivel de seguridad, para evitar que se acceda a los datos y poder disponerlos de distintas formas, que podrí­an conllevar a análisis sobre qué está ocurriendo con los beneficiarios de Mi Familia Progresa.

Aún quitando las restricciones al documento su análisis no podí­a hacerse de inmediato. El formato PDF no es adecuado para distribuir una tabla de 472 mil 657 registros, menos «impresas» (de forma digital) en 13 mil 505 paginas.

«Consistentemente, varias herramientas tuvieron problemas al leer un archivo de ese tamaño y tuve que recurrir a varios artificios para poderlo convertir a un archivo CSV (Valores separados por coma) y posteriormente a Excel», comentó el profesional.

«Desde el punto de vista técnico, es difí­cil hacer una consulta a la base de datos y pedirle que muestre solo algunos números de cédula, lo mas fácil es no mostrarlos o mostrar todos. Unos registros tení­an «0» como Documento de Identificación, y tampoco es una tarea cotidiana reemplazar algunos resultados obtenidos por una consulta por ceros».

Según el ingeniero su intuición le dice que no habí­a números de cédula en la base de datos al momento de la consulta el 12 de febrero 2010; tal vez tuvieron que ingresar los números para cumplir con el requisito.

La diputada Nineth Montenegro recibió los datos del programa hace algunos dí­as y comentó que están trabajando en ello para no perjudicar a ninguno de los beneficiarios y para detectar cualquier acto de corrupción verificarán que los datos sean reales.