Mareros de cuello blanco


Es el calificativo que hay que darles a esos delincuentes de los Bancos de Comercio y Bancafé que estafaron a miles de personas, y que tranquilamente se encuentran prófugos de la justicia.

Valerio Ibarra Rodrí­guez
valerioasecovir@yahoo.com

Desafortunadamente tenemos una administración de justicia deficiente, pues cómo es posible que anticipen las acciones que van a seguir contra esos delincuentes, antes de dar a conocer a la prensa que han emitido órdenes de arraigo y de captura, debieran de actuar eficientemente para evitar que se fuguen del paí­s, ahora a saber dónde diablos se encuentran esos mareros de cuello blanco gozando de los millones que estafaron a personas que confiaron su dinero y creyeron en la «honestidad» de los que dirigí­an esos entes financieros.

Estos delincuentes de cuello blanco del Banco de Comercio, aparte de la gran estafa que cometieron, son unos asesinos, porque tienen dos vidas en su haber, una que se suicidó, y otra que murió de un infarto, porque vilmente los dejaron en la calle. A saber en que lugar del mundo se encuentran gozando de la vida a costillas de los miles de estafados.

La gente ha perdido la confianza en el sistema bancario, he escuchado a muchas personas, que han pensado volver a costumbres de antaño, guardando su dinero bajo el colchón, hay otros que piensan en sacarlo del paí­s, porque no hay confianza en ningún banco. Esto es peligroso para Guatemala, pero la culpa la tienen las autoridades bancarias y los dueños de los bancos, porque no dan la confianza suficiente para que la gente tenga su dinero en cualquier banco.

Otro responsable de este descalabro financiero son las autoridades de la Superintendencia de Bancos, especialmente el señor Willy Zapata, quienes ya tení­an conocimiento de estafas que cometí­an desde el año 2005 la Organizadora de Comercio. Señor Zapata por dignidad presente su renuncia irrevocable.

El Ministerio Público es otro que anda por la calle de la amargura, sus actuaciones siempre son tardí­as y dan la impresión que lo hacen para darle tiempo al delincuente de cuello blanco para que arregle todo y se pueda fugar tranquilamente, el Ministerio Público no da una.

Afortunadamente no todo está perdido en esta nuestra sufrida Guatemala, hay instituciones en las cuales se puede confiar y que desgraciadamente no siempre sus actuaciones son del conocimiento público. El 13 de septiembre del año pasado, escribí­ sobre la Fundación para el Desarrollo de la Microempresa, «Fundamicros», que fue galardonada con 5 Diamantes a la Transparencia, en la III Conferencia Centroamericana de Microfinanzas. Ese máximo galardón lo otorga la entidad The Microfinance Information Exchange (MIX), a las instituciones microfinancieras que actúan con transparencia y honestidad. Fundamicros dedica sus esfuerzos en la búsqueda de mejores condiciones de vida para micro y pequeños empresarios, que contando con poco capital y teniendo las técnicas de producción, no han podido lograr el acceso a: capacitación administrativa y tecnológica; asesorí­a empresarial; financiamiento bancario, etc. El trabajo que realizan los micros y pequeños empresarios es con el afán de mejorar su ingreso familiar y paralelamente sus condiciones de vida. En Fundamicros si hay gente decente.