El italiano Marco Marcato se desquitó de la decepción del año pasado al ganar ayer el clásico París-Tours.
Marcato había sido superado sobre la línea por el belga Greg van Avermaet en el embalaje final del año anterior, pero esta vez superó de la misma manera, sobre la línea, al belga Laurens de Vreese y el holandés Niki Terpstra.
El trayecto de 235,5 kilómetros (146 millas) entre Chateauneuf-en-Thymerais y Tours ha favorecido a los velocistas en los últimos años, y así ocurrió cuando los tres se desprendieron del pelotón para no ser alcanzados más.
El alemán John Degenkolb, uno de los favoritos, no pudo mantener el ritmo del trío y llegó cuarto, a seis segundos de los tres primeros que registraron el mismo tiempo de 4 horas, 50 minutos y 34 segundos.
Van Amermaet fue sexto, a 12 segundos.